Ciudad Victoria.- La decisión de Estados Unidos de sustituir la renovación del T-MEC por revisiones anuales genera un nuevo escenario de incertidumbre para la inversión y el comercio, advirtió la diputada local y agente aduanal Ana Laura Huerta Valdovinos.
La legisladora señaló que este cambio obliga a México a prepararse para negociaciones permanentes, situación que podría impactar proyectos de inversión, cadenas de suministro y sectores estratégicos como el automotriz y el maquilador.
Huerta Valdovinos explicó que la próxima revisión, prevista para el 20 de julio, marcará una etapa decisiva, ya que uno de los principales temas será modificar las reglas de origen aplicables a la industria automotriz.
Precisó que la propuesta estadounidense busca dejar atrás el concepto de contenido regional para sustituirlo por un esquema de contenido nacional, lo que implicaría ajustes importantes para fabricantes establecidos en Norteamérica.
La presidenta de la Comisión de Comercio Exterior del Congreso local pidió analizar con responsabilidad las declaraciones emitidas sobre el tratado, al aclarar que el acuerdo comercial continúa vigente y no desaparecerá.
Recordó que el nuevo mecanismo establece revisiones periódicas entre México, Estados Unidos y Canadá para evaluar el funcionamiento del tratado, negociar modificaciones y fortalecer los compromisos comerciales establecidos.
Añadió que la estrategia impulsada por el gobierno estadounidense pretende reducir su déficit comercial, fortalecer la producción manufacturera nacional y endurecer las reglas de origen, particularmente en el sector automotriz.
A pesar del nuevo esquema, sostuvo que el T-MEC seguirá siendo una herramienta fundamental para las economías de los tres países, al considerar que las revisiones podrían derivar en acuerdos favorables.
Entre los temas que concentrarán la atención durante las negociaciones figura la industria automotriz, donde existe preocupación por posibles cambios a las reglas que actualmente exigen un contenido regional del 75 por ciento.
También permanecerá en la agenda la solicitud de México para eliminar los aranceles impuestos al acero y aluminio bajo la Sección 232, considerados uno de los principales puntos de tensión comercial.





