Ciudad Victoria, Tamaulipas .- El PRI en Tamaulipas demandó una investigación a fondo sobre los funcionarios separados de sus cargos, al advertir que los despidos no pueden reemplazar la rendición de cuentas ni deslindar posibles responsabilidades administrativas o legales.
El dirigente estatal del PRI, Bruno Díaz Lara, cuestionó la ausencia de investigaciones oficiales en los casos donde servidores públicos han sido removidos, preguntando quién responderá por las presuntas irregularidades y los daños ocasionados.
El líder priista colocó en el centro de sus señalamientos la salida del exsubsecretario de Bienestar Social, Samuel Badillo Amador, luego de que la secretaria Silvia Casas González confirmara que su separación obedeció a una evaluación interna.
Sin embargo, sostuvo que la explicación resulta insuficiente, ya que no se precisaron los motivos específicos de la evaluación ni si existen procedimientos administrativos derivados del desempeño del exfuncionario.
A través de sus redes sociales, Díaz Lara afirmó que en la administración estatal se ha vuelto recurrente remover funcionarios cuando surge una controversia pública, sin transparentar las investigaciones correspondientes.
“El relevo de un servidor público no sustituye la obligación de rendir cuentas. La ciudadanía merece conocer qué ocurrió, quiénes fueron responsables y cuáles serán las consecuencias legales”, expresó.
Recordó que anteriormente también se registraron cambios en dependencias como la Secretaría de Salud, el Instituto Tamaulipeco para la Cultura y las Artes y el Instituto del Deporte, casos que, afirmó, siguen sin una explicación pública suficiente.
El dirigente del PRI consideró que los constantes relevos en distintas áreas del gobierno obligan a esclarecer posibles irregularidades y no únicamente cerrar los casos con la salida de los funcionarios involucrados.






