Ciudad de México.- Argentina y España protagonizarán este domingo una final inédita de la Copa Mundial, un duelo que enfrenta la experiencia del campeón vigente contra el empuje de una nueva generación decidida a conquistar el trono del futbol internacional.
La expectativa también se vive fuera de la cancha. En ciudades como Buenos Aires y Madrid, además de comunidades de ambos países en el extranjero, la emoción divide sentimientos entre quienes comparten raíces, cultura y pasión futbolística.
El MetLife Stadium, en Nueva Jersey, albergará el histórico enfrentamiento entre ambas selecciones, acompañado por un espectáculo organizado por la FIFA con la participación de reconocidas figuras internacionales del entretenimiento.
Argentina llega respaldada por la confianza que le otorgó el título conquistado en Qatar 2022 y por una generación que mantiene intacta la ambición de seguir escribiendo historia.
Al frente del proyecto aparece Lionel Messi, convertido en el gran referente de la Albiceleste, decidido a conquistar un nuevo campeonato mundial y ampliar un legado considerado histórico.
El delantero rosarino acumula 21 anotaciones en Copas del Mundo y mantiene la disputa por la Bota de Oro del torneo, aunque su influencia trasciende ampliamente las estadísticas.
El técnico Lionel Scaloni resumió el sentimiento de millones de aficionados al cuestionar qué más necesita hacer Messi para ser reconocido como el mejor futbolista de todos los tiempos.
Las condiciones meteorológicas alteraron parcialmente la preparación previa al encuentro. Tormentas eléctricas obligaron a suspender el entrenamiento de España y retrasaron la práctica de la selección argentina.
Meteorólogos anticiparon que el humo provocado por incendios forestales en Canadá disminuiría considerablemente, aunque persistirá un ambiente ligeramente brumoso sobre la región de Nueva Jersey.
Miles de aficionados argentinos y españoles convirtieron distintos puntos de Nueva York en escenarios de fiesta, con banderas, cánticos y camisetas que reflejaron la enorme expectativa mundial.
En Times Square se concentraron los seguidores argentinos, mientras que la afición española hizo del Madison Square Garden el principal punto de reunión antes de la gran final.
Entre los invitados al encuentro destacan el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien entregará el trofeo al campeón, además de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo.
Previo al partido, el delantero español Borja Iglesias manifestó que espera que cualquier saludo protocolario con Trump sea breve, debido a las diferencias públicas que mantiene con sus posturas.
Otro tema que rodea la final surgió tras la semifinal, cuando jugadores argentinos exhibieron una pancarta con la leyenda “Las Malvinas son argentinas”, situación que permanece bajo revisión disciplinaria de la FIFA.
Andrew Giuliani, director ejecutivo del grupo de trabajo de la Casa Blanca para el Mundial, defendió el derecho de los futbolistas a expresar libremente sus opiniones durante su estancia en Estados Unidos.
El organismo rector del futbol mundial aún analiza los reportes oficiales del encuentro para determinar si la manifestación amerita alguna sanción conforme a su reglamento disciplinario.
En el terreno deportivo, Argentina buscará conquistar un cuarto gran título consecutivo, luego de ganar la Copa América 2021, el Mundial de Qatar 2022 y la Copa América 2024.
La selección dirigida por Lionel Scaloni también aspira a convertirse apenas en el tercer país capaz de defender exitosamente un campeonato mundial, logro alcanzado únicamente por Italia y Brasil.
España, por su parte, intentará recuperar la cima del futbol internacional con una generación encabezada por Lamine Yamal, símbolo del relevo que pretende abrir una nueva época para La Roja.
La final enfrenta por primera ocasión en una Copa del Mundo al vigente campeón europeo contra el monarca de América, un choque que promete marcar una nueva página en la historia del futbol mundial.
Con información de Ap y Afp






