Madrid. Apenas se confirmó el triunfo de España como nueva campeona del mundo, la capital española estalló de alegría y alivio sin importar que fuera medianoche. Los aficionados salieron a las calles de la ciudad para celebrar el segundo cetro del orbe de la Roja, mientras que resonaba un concierto de cláxones de los coches como fondo de la fiesta.
Los aficionados, vestidos con camisetas de la Roja y ondeando banderas españolas, se dirigieron entre la algarabía la plaza de Cibeles, lugar habitual de las celebraciones en el centro de la capital. Otro grupo cantaba y bailaban de alegría en la plaza Colón, donde se instaló una fanzone.
En el festejo se encendieron bengalas que iluminaron la noche madrileña, mientras que una multitud coreaba entre euforia “¡Campeones, campeones!”.
Los reconocimientos públicos llegaron enseguida para el plantel dirigido por Luis de la Fuente. “El presidente del Gobierno , Pedro Sánchez, felicitó a la selección española por proclamarse campeona del mundo y conseguir su segunda estrella. ¡Somos campeones del mundo! ¡Enorme nuestra selección! Gracias, equipo”, escribió el jefe del Ejecutivo en su perfil de la red social ‘X’.
Ya con el trofeo en mano, se tiene previsto que la selección de España desfilarán el lunes por la tarde en el centro de Madrid ante una multitud que se espera sea de un millón de personas, dijeron las autoridades locales las cuales anunciaron también medidas adicionales de seguridad.
Tristeza en Argentina
El ambiente fue contrastante en Argentina. En bares y plazas de Buenos Aires, los albicelestes se aferraron hasta el último minuto a otra remontada épica que nunca ocurrió. Pero tras la derrota ante España hubo aplausos, petardos y un mismo mensaje para la selección: “¡Gracias igual!”.
En el emblemático Obelisco -epicentro de las celebraciones en Buenos Aires-, la multitud que se había congregado a lo largo del día, inicialmente cabizbaja, mantuvo el ánimo en alto en agradecimiento a lo que “los muchachos” habían logrado. Se escuchaban bocinazos y tamboriles y estallaban fuegos artificiales pese a la derrota.






