Ciudad Victoria, Tamaulipas.- El Instituto Electoral de Tamaulipas (IETAM) exhortó a los partidos políticos a fortalecer su trabajo territorial y mantener cercanía con el electorado para conservar las prerrogativas que la ley les otorga en el ámbito estatal.
Durante las últimas tres décadas, diversas fuerzas políticas han desaparecido del escenario electoral tamaulipeco. Entre los casos más recientes figuran el PRD, que perdió su registro en 2024, además de Fuerza por México, Redes Sociales Progresistas y Encuentro Social, que quedaron fuera desde 2021.
Con la elección intermedia de 2027 en el horizonte, algunos institutos políticos enfrentan el riesgo de no alcanzar el tres por ciento de la votación válida emitida, requisito indispensable para conservar determinados beneficios estatales.
El presidente de la Comisión de Prerrogativas y Partidos Políticos del IETAM, Alfredo Díaz Díaz, subrayó que la permanencia y fortaleza de los partidos dependerá de su capacidad para mantenerse cercanos a la ciudadanía.
Explicó que corresponde a cada fuerza política acreditar su participación electoral y cumplir con los requisitos legales para conservar las prerrogativas previstas en la legislación local.
Precisó que perder el tres por ciento de la votación válida no implica necesariamente la desaparición de un partido político nacional, sino la pérdida de beneficios y financiamiento público estatal.
Díaz Díaz señaló que la permanencia de los partidos depende exclusivamente del respaldo ciudadano expresado en las urnas, por lo que el resultado electoral siempre será incierto.
Añadió que la responsabilidad del IETAM consiste en organizar las elecciones, garantizar condiciones de legalidad y vigilar el cumplimiento de las disposiciones establecidas en la normativa electoral.
El consejero recordó que la Ley General de Partidos Políticos establece que únicamente las fuerzas nacionales que obtengan al menos el tres por ciento de la votación válida podrán acceder a recursos públicos estatales.
En caso de no alcanzar ese porcentaje, concluyó, los partidos conservarán su registro y financiamiento nacional, pero dejarán de recibir prerrogativas económicas otorgadas por el Estado.






