Ciudad Victoria, Tamaulipas.- La Fiscalía General de Justicia de Tamaulipas informó que las investigaciones por la muerte de Dafne Zapata, de 13 años, continúan bajo el protocolo de feminicidio, mientras crecen las exigencias sociales para esclarecer plenamente el caso y sancionar a los responsables.
Desacredita necropsia de Dafne Zapata y evidencias de madre, no están acreditadas en la carpeta de investigación.
Mediante un mensaje difundido en redes sociales, el fiscal general Jesús Eduardo Govea Orozco precisó que la dependencia no ha autorizado la difusión de información técnica relacionada con la carpeta de investigación.
El funcionario sostuvo que cualquier versión, documento o dato pericial que circule en plataformas digitales o por otras vías no proviene de la Fiscalía estatal.
La postura oficial fue emitida en medio de la presión ejercida por familiares de la adolescente y diversos sectores sociales que demandan resultados concretos sobre el fallecimiento ocurrido en un instituto militarizado.
Govea Orozco explicó que las diligencias se desarrollan conforme al protocolo de investigación por feminicidio y se concentran en reconstruir el contexto donde ocurrió la muerte de la menor.
Aclaró que la indagatoria no está enfocada en revisar el funcionamiento administrativo de la academia privada, sino en determinar las circunstancias específicas que rodearon el fallecimiento de Dafne.
El fiscal insistió en que la institución únicamente dará a conocer información oficial cuando las etapas procesales y el debido proceso permitan hacerlo sin afectar la investigación.
Mientras tanto, Alejandra Quintos, madre de la adolescente, ha denunciado públicamente que hasta ahora no existen personas detenidas ni avances que respondan a las exigencias de justicia.
La madre aseguró haber recibido múltiples testimonios de exalumnos y familiares que describen presuntos actos de violencia recurrentes dentro de instituciones con formación militarizada.
Entre los relatos que ha recopilado figuran denuncias sobre inmersiones forzadas, castigos físicos, agresiones entre estudiantes y el presunto suministro de sustancias para soportar entrenamientos extremos.
Quintos convocó a otras familias que hayan vivido experiencias similares a presentar sus testimonios, con el propósito de fortalecer las denuncias y evitar que estos hechos permanezcan impunes.
También expresó preocupación por la posibilidad de que algunos involucrados abandonen el país antes de enfrentar la justicia, por lo que solicitó medidas preventivas inmediatas.
De acuerdo con la reconstrucción realizada por la familia, Dafne ingresó al campamento en condiciones normales de salud y posteriormente presentó un deterioro físico progresivo.
La madre señaló que durante esos días únicamente recibió llamadas y mensajes del personal de la academia informando sobre el estado de la adolescente, sin entregarle recetas médicas ni pruebas de atención profesional.
En un segundo posicionamiento, el fiscal reiteró que la Fiscalía mantiene bajo reserva los datos técnicos del expediente y rechazó que esa información haya sido filtrada oficialmente.
Jesús Eduardo Govea afirmó que las investigaciones han permitido avanzar en el conocimiento de cómo ocurrieron los hechos mediante un análisis profundo del contexto donde perdió la vida la menor.
Insistió en que las acusaciones públicas sobre presuntas prácticas de tortura dentro de la Academia Militarizada Marina Doenitz no modifican el objetivo central de la investigación penal.
Finalmente, el titular de la Fiscalía reiteró que los avances serán informados únicamente cuando las condiciones legales lo permitan, garantizando el respeto al debido proceso y la integridad de la investigación.






