Frente a los micrófonos predominó la prudencia, pero entre las mesas comenzó a dibujarse el mapa político rumbo al 2027, en especial ahora que, falta un mes y medio para iniciar el proceso electoral en Tamaulipas.
El cumpleaños de Manuel Muñoz Cano terminó convertido en mucho más que una celebración personal. Fue el primer gran escaparate donde el Partido Verde mostró capacidad de convocatoria, estructura y músculo político y los perfiles que pueden salir en el 2027 a las urnas.
Más de mil invitados desfilaron por la quinta donde se realizó el festejo. Lo verdaderamente relevante no fue el número de asistentes, sino la calidad política de quienes decidieron acudir.
Alcaldes, legisladores, funcionarios estatales, empresarios, líderes sindicales, operadores electorales y dirigentes partidistas compartieron el mismo espacio. Difícil recordar, en los últimos años, una concentración semejante bajo una misma convocatoria.
Mientras unos disfrutaban la comida y la convivencia, otros aprovecharon cada minuto para recorrer mesas, estrechar manos, tomarse fotografías y fortalecer relaciones con evidente disciplina política.
Nadie desperdició el momento. Cada saludo tenía destinatario, cada fotografía enviaba un mensaje y cada conversación alimentaba proyectos que todavía no pueden anunciarse públicamente, pero que ya comenzaron a construirse.
La reunión terminó exhibiendo algo más profundo: el Partido Verde dejó de ser un aliado complementario para convertirse en una fuerza que busca jugar con agenda propia.
Y ese mensaje tiene destinatarios dentro y fuera de Morena. Porque el Verde ya no pretende únicamente acompañar candidaturas; aspira a construir las suyas y negociar desde una posición de mayor fortaleza.
Entre los asistentes aparecieron figuras que difícilmente pasan inadvertidas. Carlos Peña Ortiz, Eduardo Gattás, Maki Ortiz, alcaldes, legisladores y operadores políticos que recorrieron prácticamente todo el área de la fiesta, saludando a los invitados.
También llamó la atención la presencia de Hugo Reséndez, que duró horas platicando con el Alcalde de Reynosa. Hugo es uno de los nombres que suenan para la alcaldía de Victoria, así como Héctor Canales, perfilado por el Verde para Nuevo Laredo.
En otra de las mesas destacó Ramiro Cisneros, identificado como una de las cartas del Partido Verde para Matamoros, mientras dirigentes regionales fortalecían acuerdos lejos de los reflectores.
Hubo incluso temas que mantenían la firmeza sobre las aspiraciones de la Senadora Makí Ortiz, pero hoy, varios coincidieron en que no se va aferrar a ser ella en el 2028. “Las condiciones van hablar, e incluso hay gente en su grupo que encabeza su hijo o su nuera que ya está pintando en las encuestas de Reynosa, pero con ellos hay más. Maki está abierta a los acuerdos”, aseguran los analistas y políticos de Reynosa.
Desde esa misma ciudad llegaron Antonio “Toño” Chávez, López Arias actual titular de Obras Públicas que ya pinta como aspirante a la Alcaldía y Héctor Olivares. Todos aprovecharon el encuentro para mantener presencia política y estrechar vínculos con liderazgos estatales.
La lista continuó con Felipe Garza Narváez, Jaime Rodríguez Inurrigarro, dirigentes sindicales del IMSS y del sector salud, además de operadores que conocen perfectamente la geografía electoral tamaulipeca.
También estuvieron Juvenal Hernández Llanos, José Andrés Zorrilla, Mario Alberto Ortiz, Abad Smer y Cruz Walle, entre otros liderazgos regionales que difícilmente acuden a un evento sin lectura política.
Mientras millones observaban la final del Mundial entre España y Argentina, en Tamaulipas se disputaba otro partido. Uno sin árbitro, sin cronómetro y con el 2027 como premio final.
La celebración confirmó que Manuel Muñoz Cano, ha logrado convertirse en un punto de encuentro para buena parte de la clase política estatal, incluyendo actores que hace apenas unos años caminaban por rutas distintas.
El verdadero mensaje no fue el cumpleaños. Lo importante fue comprobar quiénes respondieron a la convocatoria y quiénes decidieron aparecer en la fotografía de un proyecto político que comienza a tomar forma.
Sin embargo, en política, las ausencias también hablan. Y en esta reunión hubo quienes prefirieron mantenerse lejos, mientras otros entendieron que el Verde ya no es solamente un aliado electoral, sino un actor que buscará ampliar su influencia.
Lo ocurrido el fin de semana dejó una lectura inevitable: Manuel Muñoz Cano, mostró una estructura territorial capaz de reunir liderazgos de prácticamente todas las regiones del estado y proyectó al Partido Verde, como un competidor con aspiraciones reales.
Todavía falta un mes y medio para iniciar formalmente el proceso electoral. Sin embargo, en Tamaulipas los calendarios políticos siempre se adelantan. Y esta vez, entre abrazos, fotografías y conversaciones discretas, muchos terminaron pintando de verde el arranque no oficial de la carrera por el 2027.






