Altamira, Tamaulipas.- La defensa y el padre de Danna Yanina “N”, de 18 años, rechazaron que la joven formara parte del personal de la Academia Militarizada Marina Doenitz.y por el contrario, ella permanecía retenida
A la joven, le fue ejecutada una orden de aprehensión por estar presuntamente involucrada en la muerte de Dafne Zapata Quintos de 13 años de edad.
Ofir Cruz Melo, padre de Danna, aseguró que su hija es estudiante de preparatoria y lamentó que ahora enfrenta un proceso penal, mientras que los verdaderos responsables permanecen prófugos.
Al concluir una audiencia inicial que se prolongó durante más de 13 horas, Cruz Melo señaló presuntas irregularidades durante la investigación y exigió que el caso sea revisado con apego a derecho.
El proceso judicial deriva de la muerte de Dafne Zapata Quintos, de 13 años, ocurrida durante un campamento de verano organizado por la Academia Militarizada Marina Doenitz, investigación que la Fiscalía mantiene bajo el protocolo de feminicidio.
El padre sostuvo que su hija está siendo señalada por hechos que, a su juicio, corresponden a personas que ejercían funciones de dirección y responsabilidad dentro de la institución militarizada.
“Mi hija nunca fue empleada de la academia. Jamás trabajó ahí. Era estudiante”, afirmó mientras exhibía documentos escolares que, aseguró, acreditan que cursaba el quinto semestre de preparatoria.
Explicó que Danna, ingresó siendo menor de edad con la intención de prepararse para ingresar a la Secretaría de Marina y estudiar Medicina o Enfermería Naval.
Afirmó que durante más de un año la familia cubrió colegiaturas, uniformes, inscripciones y diversos gastos escolares, convencidos de que la academia representaba una oportunidad para su formación profesional.
“Nunca imaginamos que terminaríamos viviendo una situación como ésta”, expresó con asombro y lamento.
Cruz Melo, denunció además que, tras la muerte de Dafne y después de rendir declaración ministerial, su hija permaneció retenida contra su voluntad y no fue entregada inmediatamente a sus familiares.
Según su versión, integrantes de la academia trasladaron a la joven entre distintos domicilios mientras permanecía incomunicada o bajo vigilancia constante, sin permitirle mantener comunicación privada con su familia.
“Todas las llamadas eran en altavoz. Nunca pudo hablar conmigo con libertad”, aseguró al describir las condiciones en que, dijo, permaneció la joven durante varios días.
Relató que recibió información contradictoria sobre el paradero de su hija y que tuvo que viajar desde Poza Rica, Veracruz, hasta el sur de Tamaulipas para localizarla.
Cuando finalmente logró reencontrarse con ella, afirmó que la encontró emocionalmente afectada, con pocas pertenencias y profundamente impactada por los acontecimientos registrados en el campamento.
“Mi hija también se está muriendo en vida”, expresó al sostener que el proceso judicial ha provocado severas afectaciones emocionales a la joven.
Tras recuperar el contacto con Danna, aseguró que la familia decidió presentar una denuncia por presunta privación ilegal de la libertad y otros hechos que, dijo, ya forman parte de investigaciones judiciales.
También cuestionó la actuación de la Fiscalía al afirmar que, inicialmente, las autoridades se negaron a recibir la denuncia presentada voluntariamente por la familia.
“No puede ser posible que no quisieran recibir nuestra denuncia cuando acudimos por voluntad propia”, declaró término de la audiencia.
El padre denunció además una presunta filtración de información reservada relacionada con la comparecencia de su hija ante las autoridades ministeriales.
Aseguró contar con mensajes que, según dijo, evidencian que terceras personas conocían anticipadamente la presencia de Danna en la Fiscalía, situación que consideró preocupante.
Aunque expresó solidaridad con la familia de la joven Dafne Zapata Quintos, insistió en que la investigación debe establecer las responsabilidades de quienes dirigían la academia y no limitarse a una sola persona.
“Lamento profundamente lo ocurrido con Dafne, pero tampoco es justo que mi hija pague por hechos que no cometió”, sostuvo.
Cruz Melo, pidió revisar cuidadosamente las declaraciones integradas en la carpeta de investigación al considerar que existen inconsistencias sobre las funciones que desempeñaban distintas personas dentro del plantel.
Afirmó que esas imprecisiones han generado una percepción equivocada sobre el papel que desempeñaba Danna Yanina dentro de la academia, donde, insistió, únicamente era alumna.
Hizo un llamado a la presidenta Claudia Sheinbaum, a la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle, y a las autoridades competentes para vigilar el desarrollo del proceso.
Aseguró que continuará aportando documentos, testimonios y pruebas para demostrar que su hija nunca formó parte de la estructura operativa de la Academia Militarizada Marina Doenitz.
“Vamos a seguir dando la cara. Confiamos en que toda la verdad saldrá a la luz y que las pruebas demostrarán la inocencia de mi hija”.






