Ciudad Victoria.— Aunque los homicidios dolosos disminuyeron durante el primer semestre de 2026, los aseguramientos de armas, vehículos blindados y drogas reflejan que la capacidad operativa de los grupos criminales permanece activa en Tamaulipas.
El más reciente informe del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública señala que el estado registró una reducción de 11.8 por ciento en homicidios dolosos respecto al mismo periodo anterior.
Entre enero y junio fueron contabilizados 97 asesinatos dolosos, cifra que representa apenas el 1.1 por ciento del total nacional y ubica a Tamaulipas en la posición 13.
Las estadísticas oficiales colocan a la entidad por debajo de estados con mayores niveles de violencia, como Guanajuato y Baja California, en cuanto a incidencia de homicidios dolosos.
Sin embargo, los resultados de los operativos de seguridad muestran un escenario distinto, al evidenciar que las organizaciones criminales continúan movilizando armamento, vehículos y equipo táctico.
Durante los últimos 18 meses fueron detenidas mil 805 personas, además de asegurarse tres mil 108 vehículos, entre ellos 167 unidades blindadas y 71 vehículos artesanales conocidos como “monstruos”.
Las acciones coordinadas entre autoridades también permitieron decomisar mil 90 armas de fuego y más de 166 mil cartuchos útiles, considerados parte importante de la capacidad logística criminal.
En materia de narcóticos, el reporte documenta el aseguramiento de tres mil 273 kilogramos de marihuana, 118 de cocaína, 283 de drogas sintéticas y más de una tonelada de fentanilo.
El informe también destaca recientes operativos que derivaron en la captura de un hombre armado con dos rifles, dos pistolas y 589 cartuchos de distintos calibres.
Pese a la reducción registrada en los homicidios, la percepción de inseguridad continúa presente entre habitantes de municipios fronterizos y zonas urbanas, donde persiste la preocupación por la violencia.
El balance presentado por el Secretariado Ejecutivo refleja un panorama contrastante: disminuyen los homicidios dolosos, pero los decomisos confirman que las estructuras del crimen organizado mantienen una importante capacidad operativa, obligando a sostener la presión mediante operativos permanentes.






