Ciudad Victoria, Tamaulipas.- La crisis que golpea al campo tamaulipeco volvió a las calles. Productores de maíz de Abasolo protestaron frente a Palacio de Gobierno para exigir una audiencia con el gobernador Américo Villarreal Anaya, ante las pérdidas económicas provocadas por los bajos precios del grano y la ausencia de apoyos extraordinarios.
Los agricultores demandaron que Tamaulipas sea incorporado a los programas federales de incentivos que actualmente benefician a productores de entidades como Sinaloa, Jalisco y Michoacán, donde reciben hasta mil 100 pesos por tonelada comercializada.
En representación de los manifestantes, Juan Ortiz afirmó que alrededor de tres mil productores de Abasolo enfrentan una situación crítica, derivada de la caída en el precio del maíz blanco.
Explicó que durante el presente ciclo agrícola fueron sembradas aproximadamente 12 mil hectáreas de maíz; sin embargo, el incremento en los costos de producción redujo considerablemente la rentabilidad del cultivo.
Los productores señalaron que establecer una hectárea requiere una inversión cercana a los 35 mil pesos entre semillas, fertilizantes, combustibles e insumos, monto que ya no logran recuperar.
Afirmaron que las pérdidas no son consecuencia de sequías o fenómenos climatológicos, sino del desplome en el precio de comercialización y del constante encarecimiento de los insumos agrícolas.
Los inconformes aclararon que, por el momento, mantendrán su protesta de manera pacífica y descartaron realizar bloqueos carreteros o cierres de vialidades como medida de presión.
No obstante, advirtieron que permanecerán atentos a la respuesta del Gobierno del Estado y, si no reciben una solución concreta, volverán a reunirse para definir nuevas acciones de protesta.
Los maiceros insistieron en que el campo tamaulipeco no puede seguir compitiendo en condiciones desiguales frente a otras entidades que sí cuentan con subsidios, mientras los costos continúan aumentando y los ingresos se desploman.






