El Mante, Tamaulipas.- Los recientes escándalos protagonizados por integrantes de Morena obligaron al propio partido a reconocer un problema interno: recuperar la ética y contener excesos.
La diputada federal por Tamaulipas, Blanca Narro Panameño, admitió que Morena necesita fortalecer sus principios, luego de diversos episodios protagonizados por funcionarios que dañaron su imagen pública.
La legisladora reconoció que existen conductas cuestionables dentro del movimiento y consideró urgente recuperar la congruencia, combatir prácticas corruptas y cerrar espacios perfiles cuestionados.
Tras el caso de las legisladoras poblanas Nayeli Salvatori y Graciela Palomares, señaladas por comentarios considerados ofensivos hacia adultos mayores, Narro aceptó la necesidad de corregir.
La morenista sostuvo que el movimiento enfrenta una etapa determinante, marcada por cuestionamientos públicos que obligan a reforzar sus principios y mantener cercanía ciudadana.
Narro Panameño, afirmó que Morena conserva una responsabilidad histórica frente a los desafíos que enfrenta el proyecto político encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum.
La diputada sostuvo que mantener contacto permanente con las familias y comunidades representa una de las principales fortalezas del movimiento para enfrentar cuestionamientos.
“Tenemos que seguir trabajando desde el territorio, escuchando a las familias y atendiendo directamente sus necesidades”, señaló la legisladora federal tamaulipeca.
Aseguró que Morena deberá seleccionar cuidadosamente a quienes buscarán cargos de elección popular, especialmente ante la proximidad del proceso electoral intermedio del próximo año.
Narro Panameño señaló que la ciudadanía y la militancia esperan representantes comprometidos, capaces de mantener congruencia entre los principios partidistas y el ejercicio público.
La legisladora reconoció finalmente que los escándalos protagonizados por funcionarios han golpeado la percepción ciudadana y abierto cuestionamientos sobre la promesa de honestidad morenista.






