Ciudad Victoria, Tamaulipas.- La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció que impulsará una reforma constitucional para impedir que gobernadores, Alcaldes y quien ocupe la Presidencia de México puedan tener doble nacionalidad.
La mandataria planteó revisar los requisitos constitucionales para ejercer ambos cargos, al considerar que responsabilidades de ese nivel deben quedar reservadas exclusivamente para ciudadanos únicamente mexicanos.
Sheinbaum puso como ejemplo al exgobernador panista de Tamaulipas, Francisco García Cabeza de Vaca, quien cuenta con doble nacionalidad y actualmente permanece radicado en Estados Unidos con una ficha roja de Interpol para ser detenido por una orden de aprehensión, pero su nacionalidad americana le da ‘privilegios’.
La Presidenta sostuvo que García Cabeza de Vaca figura entre las personas requeridas por autoridades mexicanas y cuya extradición ha sido solicitada al gobierno estadounidense sin obtener respuesta.
Reconoció que la doble nacionalidad del exmandatario tamaulipeco representa uno de los factores involucrados en el procesamiento de la solicitud mexicana para conseguir su extradición desde territorio estadounidense.
A partir de ese caso, Sheinbaum cuestionó si una persona con doble nacionalidad debería estar facultada constitucionalmente para gobernar una entidad federativa y ejercer responsabilidades públicas de esa dimensión.
El planteamiento alcanzaría también la Presidencia de la República, pues Sheinbaum consideró necesario establecer expresamente que quien aspire al máximo cargo tenga exclusivamente la nacionalidad mexicana.
La mandataria adelantó que buscará enviar una iniciativa de reforma constitucional para incorporar esa restricción y cerrar espacios legales que actualmente permiten mantener otra nacionalidad ejerciendo determinados cargos públicos.
De prosperar la propuesta, México establecería nuevas condiciones constitucionales para acceder a gubernaturas y Presidencia, colocando la nacionalidad exclusiva como requisito para desempeñar las principales responsabilidades ejecutivas del país.
El caso de García Cabeza de Vaca quedó así colocado por Sheinbaum como ejemplo dentro de una discusión que pretende trasladar al Congreso mediante una reforma constitucional.






