Ciudad Victoria, Tamaulipas.- La falta de lluvias y temperaturas extremas modificaron los ciclos agrícolas en Tamaulipas, reduciendo superficies sembradas y afectando rendimientos productivos.
Antonio Varela Flores, secretario de Desarrollo Rural, Pesca y Acuacultura, señaló que los distritos del norte concentran buena parte de las afectaciones.
El impacto se refleja principalmente en cultivos de maíz y sorgo, donde la escasez de humedad obliga a retrasar siembras y reducir superficies productivas.
La falta de precipitaciones ha llevado a productores a posponer ciclos, especialmente el Otoño-Invierno, mientras esperan condiciones mínimas para trabajar nuevamente sus parcelas.
Varela advirtió que el comportamiento climático reciente resulta atípico y ha profundizado una sequía que golpea con mayor fuerza a zonas dependientes de temporal.
Según el funcionario, alrededor de 300 mil hectáreas del norte permanecen sin sembrar debido a la ausencia de lluvias suficientes durante el periodo agrícola.
En regiones de riego como los distritos 025 y 026, hasta la mitad de la superficie agrícola habría quedado fuera de producción este ciclo.
Esa reducción representa cerca de 100 mil hectáreas que no pudieron utilizarse por falta de agua y condiciones climáticas adversas para determinados cultivos.
Ante el escenario, el Gobierno estatal analiza alternativas productivas que demanden menos agua y presenten mayor resistencia frente a temperaturas cada vez más elevadas.
Uno de esos ensayos corresponde al frijol guar, cultivo que este año ocupó entre cuatro y cinco mil hectáreas en distintas zonas productivas.
Varela señaló que también se dialoga con autoridades federales para incorporar cultivos alternativos dentro del programa Cosechando Soberanía y ampliar opciones de financiamiento.
Entre las opciones mencionadas aparecen oleaginosas como ajonjolí y girasol, además del frijol guar, con mayor capacidad de adaptación frente al estrés hídrico.






