Nuevo Laredo, Tamaulipas.- El Ayuntamiento solicitó a la CILA información técnica sobre el posible impacto hidráulico de las boyas instaladas frente a Laredo, Texas.
Carmen Lilia Canturosas: “…nos puede hacer un taponeo y ya sea cualquiera de los dos lados del río puede sufrir alguna afectación o una inundación, que eso es lo que más nos podría preocupar y obviamente estamos más abajo nosotros como Nuevo Laredo”
La alcaldesa Carmen Lilia Canturosas Villarreal, explicó que la principal preocupación es conocer cómo responderían esas estructuras ante una nueva creciente del río Bravo.
El gobierno municipal busca determinar si las boyas podrían alterar el flujo del cauce, generar obstrucciones o incrementar riesgos de inundación en zonas ubicadas aguas abajo.
Canturosas recordó que Nuevo Laredo ya enfrentó afectaciones durante una creciente reciente, por lo que considera indispensable contar con protocolos preventivos y escenarios de respuesta.
“Lo que más nos podría preocupar es una inundación”, señaló al advertir que cualquier bloqueo del cauce podría afectar ambos lados de la frontera.
La alcaldesa subrayó que Nuevo Laredo se encuentra aguas abajo, condición que aumenta la preocupación sobre eventuales modificaciones en el comportamiento natural del río.
Hasta ahora, agregó, no existe comunicación directa del Gobierno federal estadounidense que detalle diseño, funcionamiento hidráulico y alcances definitivos de las estructuras colocadas.
El municipio mantiene contacto con distintas autoridades fronterizas, aunque Canturosas reconoció que todavía no existe una respuesta técnica concreta sobre los posibles efectos.
También informó que ha sostenido conversaciones con Víctor Treviño, autoridad de Laredo, Texas, quien igualmente ha manifestado preocupación por el comportamiento de las boyas.
La solicitud enviada a la CILA busca conocer qué medidas deberían adoptarse en caso de inundación y cuáles serían las consecuencias específicas para Nuevo Laredo.
El planteamiento cobró fuerza después de que durante la creciente registrada en julio algunas boyas y objetos arrastrados llegaron hasta inmediaciones de los puentes internacionales.
La sección estadounidense de la CILA mantiene estaciones de monitoreo sobre el río Bravo, incluida una ubicada en el World Trade Bridge, para medir niveles y caudales.
Autoridades de Laredo, Texas, también han solicitado estudios hidráulicos e hidrológicos para evaluar posibles impactos de estas estructuras durante eventos de creciente o inundación.
Mientras se obtienen respuestas técnicas, Nuevo Laredo mantiene vigilancia mediante Protección Civil y seguimiento institucional para preparar protocolos ante una eventual contingencia fronteriza.






