Ciudad de México.- Clara Brugada llamó desde el Zócalo a construir tres niveles de unidad alrededor del gobierno de Claudia Sheinbaum: popular, partidista y nacional.
La jefa de Gobierno capitalino hizo el planteamiento antes del mensaje presidencial que cerró la gira nacional correspondiente al Segundo Informe de Gobierno.
Frente a los asistentes, Brugada defendió primero la cohesión social como herramienta política para impedir que diferencias o presiones externas fracturen al movimiento gobernante.
“La unidad popular, la unidad de los de abajo, la unidad del pueblo, cuando los de abajo nos unimos, ninguna reacción desde arriba puede dividirnos. Segundo, la unidad del movimiento de la transformación, quienes militamos en la causa de la justicia, la democracia y la libertad tenemos que mantenernos unidos frente a quienes buscan un retroceso autoritario a la noche neoliberal de privilegios y corrupción.
“Tercero, hoy, cuando vuelven a extenderse las sombras de la ambición imperialista, respaldemos a la Presidenta y construyamos la unidad nacional, como ya ha expresado nuestra Presidenta, México es un país libre y soberano. México no es el patio trasero de nadie. México tiende la mano, pero jamás pasa la cabeza, que se oiga bien, que se oiga lejos, que este mensaje cruce fronteras, México tiene mucha Presidenta”.
Brugada planteó así una defensa política del gobierno federal frente a lo que describió como presiones externas y riesgos de retroceso dentro del país.
Durante su mensaje, insistió en que la unidad del movimiento debe sostenerse alrededor de causas relacionadas con justicia, democracia, libertades y programas sociales.
La mandataria capitalina también utilizó el discurso de soberanía para respaldar la conducción presidencial y rechazar cualquier subordinación de México frente a intereses extranjeros.
Ante los asistentes que corearon consignas de respaldo presidencial, Brugada amplió su mensaje hacia el contexto internacional y cuestionó el crecimiento de fuerzas ultraderechistas.
“Un mundo en el que soplan vientos de odio y resuenan de nuevo tambores de guerra, en el que la ultraderecha avanza y resurge hasta el fascismo, el liderazgo de nuestra presidenta es una referencia democrática internacional. ¡Tenemos a la mejor presidenta del mundo!”.
El posicionamiento precedió el discurso de Sheinbaum, quien también colocó soberanía, independencia y rechazo a intervenciones extranjeras entre los principales ejes de su mensaje. (La Jornada)






