Magaly Deandar ya levantó la mano para buscar la candidatura de Morena a la alcaldía de Reynosa, pero no es un anuncio nuevo en su carrera política; ya lo intentó antes.
La diferencia es que ahora decidió hacer público el destape y utilizar como bandera política un tema que toca directamente al periodismo: la libertad de prensa.
La diputada ha denunciado presiones, censura y lo que identifica como una campaña en su contra.
Y sí, el tema merece atención, sobre todo cuando cualquier intento de condicionar la cobertura de los medios debe ser revisado y documentado.
Pero hay algo que tampoco debería perderse de vista y eso es la memoria.
Durante su paso por la anterior Legislatura, Deandar tuvo varios encontronazos con periodistas y legisladores.
En el caso de los medios, recordamos que llegó a descalificar como “prensa vendida” a reporteros que acudían a conferencias o entrevistaban a diputados de partidos distintos a Morena.
Aquello no era censura institucional, pero sí fue una forma de descalificación hacia quienes simplemente estaban haciendo su chamba.
En el Congreso también quedaron registrados episodios de confrontación, públicos y privados con sus pares, principalmente mujeres.
Por lo que usar una bandera feminista y de “sororidad” tampoco sería parte de su personalidad.
Hay que recordar que el propio Poder Legislativo en 2022 promovió una amonestación contra Deandar por un incidente ocurrido durante la sesión del 30 de junio cuando intentó arrebatar un ánfora de vidrio utilizada para contar votos y en el forcejeo, la urna se rompió y los fragmentos causaron una lesión en el ojo de la legisladora panista Leticia Vargas.
Y cómo no recordar aquella ocasión cuando Deandar tomó por la fuerza carpetas y documentos personales de la mesa directiva que le pertenecían a la entonces diputada Imelda Sanmiguel, y de ahí vinieron gritos e insultos.
Y así podríamos contar muchos episodios de la Legisladora que hoy podrían quedar en una simple anécdota pero, que existen en la memoria y eso cuenta, más aún cuando quiere cerrar esa puerta para abrir otra con una bandera de mujer que respeta los derechos de las mujeres y que descalifica la censura a la prensa.
Ahora, ya en la Legislatura 66, su tono es distinto, endulzó la voz le bajó dos rayitas y hasta promovió iniciativas contra la violencia hacia las mujeres.
La política, sin embargo, tiene una memoria incómoda. Y es que lo que hoy se reclama como agravio también puede compararse con la manera en que ayer se trató a otros.
Y si la libertad de prensa será una de las banderas de su proyecto rumbo a Reynosa, quizá la primera prueba sea aceptar que los medios también tienen derecho a recordar.
En cuanto a su discurso de respeto a sus compañeros y compañeras, valdría la pena no solo usar la bandera feminista como fachada para ganar simpatías o como herramienta para alcanzar el cargo que desea.
EN LA VITRINA… Después de este jueves, cuando el gobernador concluya el mensaje que cada primero de octubre da para recordar el día en que asumió la gubernatura, se dará una ola de licencias en el Congreso de Tamaulipas.
Pero una de las diputadas que asegura que ya no regresará es Katalina Méndez, quien busca la alcaldía de Victoria y dice que prácticamente ya es suya.






