Ciudad Victoria, Tamaulipas.- COEPRIS descartó que las manchas detectadas en el río Pánuco correspondan a un derrame de crudo o hidrocarburos de gran escala.
Mario Rebolledo Urcádiz, titular del organismo, aseguró que tampoco existe evidencia de afectaciones a la calidad del agua potable distribuida en la zona sur.
El funcionario explicó que se mantiene vigilancia permanente sobre el agua y posibles riesgos sanitarios derivados de las recientes inundaciones registradas en esa región.
Aclaró que las manchas observadas provendrían de residuos arrastrados por lluvias desde patios de establecimientos donde habitualmente se manejan productos derivados de hidrocarburos.
“De eso a que haya un derrame de crudo es muy diferente y no tiene nada que ver”, puntualizó Rebolledo Urcádiz.
Las precipitaciones provocaron desbordamientos en la zona conurbada, pero las plantas operadoras mantienen procesos de cloración y tratamiento químico antes de distribuir el agua.
COEPRIS revisa que los niveles de cloro se encuentren dentro de los parámetros sanitarios y, cuando detecta irregularidades, ordena realizar correcciones inmediatas.
“Ahorita todo está tranquilo, no hemos encontrado nada fuera de norma”, afirmó al sostener que el agua distribuida permanece en condiciones seguras.
Rebolledo señaló que garantizar agua sin riesgos representa una prioridad después de inundaciones, cuando aumentan las posibilidades de contaminación y enfermedades asociadas.
Explicó que COEPRIS forma parte del sistema sanitario federal encargado de vigilar cuatro rubros fundamentales: agua, alimentos, medicamentos y establecimientos relacionados con salud.
Durante el último año, el organismo realizó más de 65 mil verificaciones en establecimientos y alrededor de 35 mil muestreos de agua y alimentos.
También fueron supervisados cerca de 500 puntos estratégicos relacionados con abastecimiento de agua en Tamaulipas, como parte del esquema estatal de vigilancia sanitaria.






