Ciudad Victoria, Tamaulipas.- Médicos del sector público y sus familiares directos recibirán atención psicológica para enfrentar estrés, agotamiento y desgaste derivados de su trabajo.
La medida quedó incorporada a la Ley de Salud mediante un nuevo artículo 61 Bis, que obliga a desarrollar programas específicos para proteger su bienestar mental.
La atención incluirá orientación psicológica, contención emocional y acciones preventivas contra el desgaste profesional, bajo esquemas coordinados con las instituciones responsables de estos servicios.
El dictamen reconoce que el personal médico enfrenta jornadas de alta exigencia física y emocional, además de presión constante por la atención de pacientes.
También advierte que el agotamiento puede impactar directamente en la calidad de los servicios, al afectar concentración, desempeño y capacidad de respuesta clínica.
Entre las consecuencias señaladas aparecen ausentismo laboral, rotación de personal y errores relacionados con niveles elevados de cansancio o desgaste profesional acumulado.
La reforma fue impulsada por el diputado de Morena Víctor Manuel García Fuentes y contó previamente con opinión técnica y jurídica favorable de Salud.
Con el cambio legal, la atención mental deja de concentrarse únicamente en pacientes y se extiende también al personal médico que sostiene los servicios públicos.
El beneficio alcanzará además a familiares directos en primer grado, al reconocer que la presión profesional puede tener efectos dentro del entorno inmediato del trabajador.
La nueva disposición busca incorporar prevención y acompañamiento psicológico como parte de las condiciones necesarias para fortalecer el funcionamiento del sistema público de salud.






