Ciudad Victoria, Tamaulipas.- Gerardo Peña Flores, propuso construir un sistema de presas de retención temporal para reducir el riesgo de inundaciones recurrentes en Reynosa.
El coordinador parlamentario del PAN, pidió coordinación entre Conagua, Hacienda, Gobierno de Tamaulipas y Ayuntamiento para planear, financiar y operar infraestructura preventiva permanente.
La propuesta plantea utilizar presas secas o “rompepicos”, diseñadas para retener temporalmente escurrimientos y regular la cantidad de agua enviada hacia drenes urbanos.
A diferencia de una presa convencional, explicó, esas estructuras no almacenan permanentemente agua, sino que disminuyen la presión sobre canales durante precipitaciones particularmente intensas.
“Lo más importante es la prevención de desastres”, establece la iniciativa al justificar obras que reduzcan pérdidas humanas, daños patrimoniales y afectaciones a infraestructura pública.
Peña sostuvo que algunas presas de retención ya funcionan en la región, pero consideró indispensable ampliar capacidades mediante un sistema integral para toda Reynosa.
La iniciativa advierte que la ciudad enfrenta riesgos derivados de lluvias intensas, baja altitud, escurrimientos rápidos y presencia de los canales Rodhe y Anzaldúas.
También señala que Reynosa supera los 700 mil habitantes y posee una extensión territorial mayor a 180 kilómetros cuadrados, aumentando la complejidad del riesgo.
El documento cita al Atlas Nacional de Riesgos 2025 para colocar al municipio entre las zonas con alta exposición a inundaciones por sus condiciones geográficas.
Peña recordó que recientemente fue cerrado un tramo de la carretera Reynosa-San Fernando, a la altura del ejido Periquitos, por acumulaciones importantes de agua.
Ese cierre, sostuvo, afectó la movilidad de familias y la logística de transportistas que utilizan diariamente esa vía para conectar norte, centro y sur.
La iniciativa también retoma las inundaciones de 2025, cuando, según el documento, murieron tres personas y más de 80 colonias resultaron afectadas.
En aquel episodio se desbordaron el canal Rodhe y el Dren de las Mujeres, mientras cientos de familias buscaron refugio sobre techos de viviendas.
El agua alcanzó niveles cercanos a dos metros en algunos sectores y dejó daños estimados superiores a 400 millones de pesos, según la exposición.
Peña reconoció acciones de Protección Civil y labores de desazolve, pero advirtió que lluvias más concentradas obligan a diseñar infraestructura preventiva de mayor alcance.
La propuesta sostiene que sequías prolongadas erosionan el suelo y reducen su capacidad de absorción, provocando que mayores volúmenes terminen concentrándose en drenes y ríos.
Por ello, planteó que las obras deben mantenerse más allá de cambios políticos y administrativos, garantizando continuidad entre gobiernos municipales, estatales y federales.






