Ciudad Victoria, Tamaulipas.- La violencia contra docentes dentro de las escuelas encendió una nueva alerta en el Congreso de Tamaulipas, donde Blanca Anzaldúa Nájera pidió intervención familiar.
La diputada advirtió que los profesores enfrentan agresiones cada vez más graves y cuestionó la falta de responsabilidad de algunos padres en la formación de sus hijos.
“Nos están matando a los maestros, dentro de las escuelas, ya no fuera de las escuelas”, expresó al referirse al reciente ataque escolar ocurrido en Torreón.
Anzaldúa recordó que dos jóvenes hermanos participaron, según la información que citó, en una agresión contra una secundaria de Coahuila que dejó una subdirectora asesinada.
La legisladora mencionó además cuatro personas heridas durante ese episodio, cuyas consecuencias consideró una advertencia sobre el deterioro de la convivencia y seguridad escolar.
Sostuvo que algunas familias cuestionan constantemente la autoridad del profesorado, incluso cuando los maestros intentan mantener disciplina o corregir comportamientos dentro de las aulas.
“Que porque ya los viste feo, que porque les gritaste”, ejemplificó al señalar situaciones que, aseguró, dificultan el desempeño cotidiano del personal docente.
La diputada consideró insuficientes los programas institucionales de convivencia cuando dentro de los hogares persisten agresiones, violencia familiar y conductas contrarias al respeto.
“Pero si en la casa golpeamos a los niños, a las esposas o al revés”, cuestionó al reclamar congruencia entre los discursos y las prácticas familiares.
Insistió en que la educación para la paz debe comenzar desde la infancia, mediante ejemplos cotidianos de respeto, tolerancia y resolución pacífica de conflictos.
Anzaldúa recordó otro episodio ocurrido en un CETIS del sur de Tamaulipas, donde alumnos agredieron físicamente al director, como antecedente de violencia contra docentes.
La legisladora sostuvo que las escuelas reciben estudiantes con hábitos previamente adquiridos, por lo que pidió mayor participación de madres y padres en su formación.
También cuestionó el acceso indiscriminado de menores a teléfonos, tabletas y videojuegos con contenidos violentos, sin acompañamiento ni supervisión suficiente dentro de los hogares.
Advirtió que algunos juegos muestran armas y asesinatos, contenidos que, desde su perspectiva, deberían revisarse cuidadosamente antes de permitir su utilización entre niñas y niños.
La diputada planteó que autoridades educativas, docentes y familias compartan responsabilidades para prevenir agresiones y fortalecer una cultura de paz dentro y fuera de las escuelas.






