Ciudad Victoria, Tamaulipas.- La Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas realizará un diagnóstico en más de mil 300 ejidos de Tamaulipas para identificar problemas y gestionar soluciones.
Raúl Villalvaso, delegado estatal de la UNTA, anunció que la organización iniciará recorridos por las comunidades rurales tras reactivar sus estructuras de representación campesina.
El objetivo será conocer directamente las condiciones de los productores, documentar necesidades y construir una agenda de demandas que pueda presentarse ante las autoridades correspondientes.
Villalvaso advirtió que el campo tamaulipeco enfrenta una situación crítica, marcada por escasez de agua, conflictos agrarios, falta de financiamiento y pérdida de oportunidades productivas.
La organización considera que estos problemas forman parte de una crisis agrícola nacional que amenaza la viabilidad económica de numerosas comunidades dedicadas al trabajo rural.
“Hay que ir a trabajar a los ejidos, ejido por ejido”, expresó el dirigente al explicar que buscarán escuchar personalmente a los campesinos tamaulipecos.
Señaló que ninguna estrategia de recuperación puede construirse únicamente desde las oficinas, sin conocer las dificultades cotidianas de quienes trabajan y viven del campo.
Entre las principales preocupaciones identificadas aparecen la disponibilidad de agua, los recursos para proyectos productivos y la adaptación agrícola frente a condiciones climáticas cambiantes.
Villalvaso cuestionó que numerosos productores continúen dependiendo de cultivos tradicionales que requieren grandes volúmenes de agua, pese a las modificaciones registradas en las lluvias.
Consideró necesario explorar alternativas agrícolas desarrolladas mediante investigación científica, capaces de adaptarse mejor a las nuevas condiciones ambientales y reducir la presión sobre recursos hídricos.
El dirigente también planteó recuperar programas de apoyo que anteriormente beneficiaron a campesinos mediante gestiones de la organización, pero que dejaron de operar posteriormente.
Para ello, buscarán localizar a antiguos beneficiarios y aprovechar sus experiencias en el desarrollo de proyectos que puedan servir como referencia para otras comunidades rurales.
El diagnóstico incluirá problemas relacionados con abandono de tierras, afectaciones climáticas, invasiones de predios y presuntas irregularidades en documentos que acreditan propiedad agraria.
También se revisarán denuncias sobre presiones de grupos criminales, conflictos por tenencia de la tierra y dificultades para desarrollar actividades productivas en determinadas regiones.
La UNTA identificó además falta de competitividad comercial, desaparición de apoyos institucionales y exclusión financiera como obstáculos que limitan el crecimiento de productores pequeños.
Villalvaso sostuvo que estas condiciones han incrementado la vulnerabilidad económica de los campesinos, quienes enfrentan mayores dificultades para financiar siembras y sostener sus actividades.
La organización prevé utilizar asambleas, movilizaciones y pronunciamientos públicos para visibilizar las demandas identificadas durante los recorridos territoriales por los ejidos del estado.
Con la reestructuración de su representación en Tamaulipas, la UNTA pretende recuperar presencia campesina y construir propuestas sustentadas en las necesidades documentadas directamente.






