Ciudad Victoria, Tamaulipas.- En el Altiplano de Tamaulipas, las presidencias municipales parecen cambiar de partido con mayor facilidad que de familia.
Es la zona donde el cacicazgo se hereda entre familias y administran la pobreza como estrategia electoral; una alcaldesa ha gobernado por el PRI, PAN y PT.
Mientras tanto, en los municipios de Tula, Bustamante, Miquihuana, Palmillas y Jaumave se arrastran antiguos rezagos sociales con los que los Alcaldes juegan para mantener el poder entre su familia y la ambición de otros, por resolver sus problemas económicos.
La disputa por las alcaldías revela una constante: los vínculos familiares y las alianzas partidistas sostienen carreras políticas prolongadas, sin que la alternancia garantice mejoras visibles para sus comunidades rurales.
No basta con ganar elecciones ni administrar presupuestos. El desafío está en explicar por qué, después de tantos gobiernos, persisten las necesidades que deberían ocupar el centro de sus decisiones.
Bustamante ofrece uno de los ejemplos claros de continuidad familiar. Maricela Rodríguez González gobierna nuevamente el municipio después de dos periodos anteriores y del mandato de su hija Brisa Verber.
Rodríguez González, llegó primero con el PRI, entre 2016 a 2018, y después obtuvo la alcaldía mediante el PAN para el periodo 2018-2021, cuando gobernaba Francisco García Cabeza de Vaca.
Entonces mantuvo cercanía política con César Verástegui, quien era secretario general de Gobierno. Posteriormente, el PAN postuló a su hija Brisa Verber Rodríguez, quien administró Bustamante de 2021 a 2024.
Tras esa sucesión, el grupo familiar cambió nuevamente sus alianzas políticas. Maricela regresó a la presidencia municipal en octubre de 2024, ahora respaldada por el PT y fuerzas políticas aliadas.
El siguiente capítulo podría escribirse en 2027: Rodríguez González, busca prolongar su permanencia mediante la reelección. De concretarse, sumaría once años al frente del Ayuntamiento, además de tres de su hija que, tendría 15 años una familia gobernando Bustamante.
Habitantes y militantes panistas consultados, sostienen que la influencia de Maricela continuó durante la administración de Brisa. Es una percepción política que merece distinguirse claramente de responsabilidades institucionales formalmente acreditadas.
Palmillas, exhibe una cadena de parentescos en el poder. La alcaldesa Sindy Paoleht Monita Ramírez recibió la administración en 2024 después del gobierno encabezado por su madre, María Nieves.
María de las Nieves Ramírez Compeán, gobernó del 2021 al 2024, postulada por el PAN. Su hija llegó posteriormente bajo las siglas del PT, reflejando un nuevo cambio partidista familiar entre 2024 al 2027.
La historia política viene de atrás: Jorge Luis Monita Silva, padre de la actual presidenta municipal, ya ocupó la alcaldía de Palmillas durante el periodo comprendido entre 2011 al 2013.
Su nombre vuelve a aparecer en los movimientos rumbo a 2027. En distintos círculos políticos locales se menciona una posible candidatura, aunque esa definición dependerá de los partidos involucrados.
Así, la discusión acerca de la alternancia en Palmillas rebasa los colores electorales: madre, padre e hija han ocupado o han aspirado a ocupar el mismo Ayuntamiento en distintos momentos políticos.
En Miquihuana también se perfila una sucesión entre cónyuges. El PAN designó coordinador de estrategia territorial a Roque Sánchez Carrizal, director del DIF y esposo de la alcaldesa Gladis Vargas.
Vargas Rangel, llegó al gobierno municipal en 2021 al 2024 y logró reelegirse para el periodo 2024-2027. La eventual postulación de su esposo abriría otra posibilidad de continuidad familiar desde el PAN.
El escenario se perfila con una oposición por definirse. Entre los nombres mencionados figuraba Matías Meléndez, pero la información disponible señala que no contendería por Morena ni por el Verde.
En Tula, municipio con historia y una joven vocación turística, la continuidad política tampoco ha significado, necesariamente, soluciones suficientes a los numerosos problemas acumulados que enfrentan diariamente sus habitantes y comunidades cercanas.
René Lara Cisneros, volvió a ocupar la presidencia municipal tras haber gobernado del 2011 al 2013. Ahora, tiene la intención de buscar otro periodo bajo las siglas de Morena. Lara pertenece a una familia con amplios antecedentes en cargos municipales.
Entre sus posibles competidores aparece Cruz Walle, mencionado como interesado en buscar la alcaldía a través del Partido Verde.
El presidente municipal ha presumido contar con respaldo político de Américo Villarreal Santiago, según versiones recogidas en el entorno local; ese supuesto apoyo no equivale a una candidatura oficialmente definida.
Ni la diversidad de profesiones de quienes antes han gobernado Tula, desde docentes hasta técnicos y profesionistas, ha cerrado la brecha de la pobreza y pendientes de sus administraciones públicas para lograr que la ciudad crezca de forma ordenada y se genere empleo.
Jaumave presenta una trayectoria política distinta. Manuel Báez Martínez llegó a la alcaldía después de etapas de alternancia entre grupos, y ha promovido apoyos escolares, incluida la entrega de computadoras.
Antes también gobernó José Luis Gallardo Flores, conocido como El Gallo, quien ganó como independiente en 2016, perdió después frente a Martín Rodríguez González y regresó para el periodo 2021-2024.
El triunfo de Báez interrumpió aquella continuidad política, aunque el futuro del municipio dependerá menos de los nombres en disputa que de resultados verificables para la población y sus necesidades.






