Ciudad Victoria, Tamaulipas.- La diputada Marina Ramírez Andrade, del Partido Acción Nacional, presentó un Punto de Acuerdo para exhortar a autoridades estatales, federales y al IMSS-Bienestar a resolver el desabasto médico rural.
El exhorto plantea tres acciones inmediatas: diagnóstico estatal del déficit, refuerzo urgente de médicos y enfermeras en clínicas rurales, y asignación federal de recursos humanos y presupuestales.
La legisladora sostuvo que garantizar atención continua en comunidades alejadas no es trámite administrativo, sino una obligación constitucional ligada al derecho humano a la salud y a la justicia social.
Durante recorridos en San Fernando, expuso el caso del ejido Punta de Alambre, donde una sola enfermera dirige, atiende, vacuna y administra, sin médicos asignados ni turnos completos.
Esa sobrecarga —equivalente al trabajo de al menos cinco profesionales— provoca interrupciones del servicio, percepción de “clínicas cerradas” y riesgos reales para la continuidad de la atención básica.
Ramírez Andrade advirtió que la carencia no es aislada: afecta múltiples comunidades rurales, obliga traslados costosos, retrasa diagnósticos y tratamientos preventivos, y en casos extremos, deriva en pérdidas evitables.
Por ello, pidió coordinación inmediata entre la Secretaría de Salud estatal, la coordinación del IMSS-Bienestar y la federación, para restituir plantillas completas y condiciones laborales dignas en el primer nivel.






