Ciudad de México.- En un discurso pronunciado en la Universidad Internacional de Florida, la precandidata demócrata a la presidencia de Estados Unidos, Hillary Clinton, en un mensaje directo al Congreso estadunidense, exigió ayer el levantamiento del embargo a Cuba al enfatizar que jamás ha dado resultados, representa una política del pasado y es la mejor forma de mejorar las relaciones con Latinoamérica.
“Llegó el momento de acabar con el embargo. Es necesario porque sin eso no hay progreso en Cuba y los cubanos han esperado ya demasiado por el progreso. Es sencillo, el embargo debe irse de una vez por todas”, dijo Clinton en Florida, donde vive gran parte del exilio cubano y que tiene en los precandidatos republicanos Jeb Bush y Marco Rubio, los más fuertes oponentes al restablecimiento de relaciones con Cuba.
COMPROMISO. En su mensaje, Clinton incluso señaló que, de llegar a la presidencia en el 2016 hará uso de sus poderes ejecutivos para permitir un mayor “compromiso” con la isla para permitir que más estadunidenses, entre ellos muchos de origen cubano, viajen a la isla, en caso de que persista la renuencia del legislativo de terminar la presión económica a Cuba. Asimismo, aclaró que esto no sería un “regalo” a Fidel y Raúl Castro, sino una “amenaza” para su régimen.
La ex primera dama de EU expresó que los únicos que rechazan la nueva era de relaciones entre ambos gobiernos son los “radicales”, y señaló que “desafortunadamente la mayoría de los candidatos republicanos” están alineados con ellos.
DIVERGENCIAS. Sobre la solicitud de Clinton, Rubio, senador por Florida de origen cubano, consideró un “error” la petición de la demócrata al Congreso, mientras que Bush señaló que era “insultante” hacerlo en Miami, ciudad que “se ha convertido en el hogar y refugio de millares de víctimas de Castro”.
El ex gobernador de Florida, hijo y hermano de ex presidentes estadunidenses, acusó a Clinton de una “retirada en la lucha por la democracia en Cuba” a cambio de nada por parte del régimen en La Habana.
El fin del embargo, no obstante, constituiría un significativo avance del gobierno de Barack Obama en su acercamiento a Cuba, que ya ha flexibilizado ciertas restricciones de viajes, remesas y comercio, ha sacado a la isla de la lista de países patrocinadores de terrorismo y ha reabierto las embajadas en ambas naciones.
SONDEO. No obstante, para la congresista cubano-estadunidense Ileana Ros-Lehtinen, una fuerte opositora a la normalización de ambos países, es una “ingenuidad” de Clinton creer que el “embargo ha sido el impedimento para traer a la isla al siglo XXI”.
De acuerdo con una encuesta de la semana pasada del centro de estudios Pew, un 72 por ciento de los estadunidenses está de acuerdo con el fin del embargo, con apoyo de 56 por ciento entre republicanos y un 83 por ciento entre demócratas.





