
Ciudad de México.- El senador del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Luis Sánchez, demandó al Ejecutivo Federal suspender el proceso de licitación de proyectos energéticos de la llamada Ronda Uno, en vista de que las condiciones en que se está llevando a cabo implican un serio riesgo para los intereses del país.
“Si por la presión de esquivar un nuevo fracaso, los funcionarios encargados de la licitación reducen las utilidades posibles del Estado estarían afectando imprudentemente los intereses del país por un periodo de 25 o 30 años, es verdaderamente un riesgo muy alto”, enfatizó.
El congresista señaló que la acentuada caída de los precios del petróleo a nivel internacional, ha debilitado la postura de México en el sector energético y también en la negociación de contratos con empresas privadas nacionales y extranjeras.
Agregó que los precios del petróleo cayeron en junio y en el mes de julio, no superarán los 50 dólares por barril, seis dólares menos que el mes pasado. Por lo que en promedio al año, los ingresos petroleros no alcanzarán más de 49 dólares por unidad, cifra muy lejana a los 79 dólares que se presupuestaron para este año.
Aunado a ello, apuntó el senador Sánchez Jiménez, la caída en la plataforma de producción petrolera persiste, pues en junio se produjeron 2 millones 247 mil barriles, 189 mil barriles diarios menos, lo que representa un 8 por ciento menos que en 2014.
“El impacto de la pérdida del precio del barril más la disminución de la producción, ambos fenómenos conducen a una reducción de los ingresos anuales del petróleo, que podría estar en el 40% de los ingresos menores, esto es que ya estamos hablando de prácticamente 400 mil millones de pesos menos para este año”, alertó.
El congresista de izquierda indicó que la inestabilidad financiera y petrolera han orillado a las empresas a ajustar sus proyectos y si el Gobierno Federal insiste en licitar las reservas nacionales, en las actuales condiciones económicas, tendrá que malbaratar los recursos para captar ingresos.
El también vicepresidente de la Mesa Directiva del Senado sentenció que PEMEX tampoco está en condiciones de cumplir las condiciones que se le establecieron en la reforma energética, ni aportar los ingresos públicos a los que está obligado durante el periodo de transición a una empresa productiva del Estado.
Esto refleja, dijo el perredista, que se equivocaron los cálculos y previsiones en la reforma fiscal aprobada en diciembre del 2013, pues no se tomó en cuenta que habría una crisis petrolera y financiera anticipada.
Consideró que ante los hechos, el Ejecutivo Federal debería instruir a PEMEX a que participe en las licitaciones que no sean suspendidas, para asegurar el control sobre los recursos petroleros del país y estabilizar la plataforma de producción de crudo.
“Es indispensable actuar para que Pemex cuente con los recursos para retomar el camino del crecimiento. La dirección de esta empresa del Estado sigue siendo lenta, sin iniciativa y dependiente de las necesidades fiscales y la lógica macroeconómica de la Secretaría de Hacienda”, lamentó.





