
Ciudad de México.- Las revelaciones de un narco condenado a cadena perpetua por triple homicidio al periodista de investigación más conocido de Argentina, Jorge Lanata, provocó ayer un terremoto político, luego de que el preso, Martín Lanatta, acusara directamente al “número dos” de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, Aníbal Fernández, de haber ordenado esos asesinatos, ocurridos en 2008 y vinculados con el tráfico de efedrina, controlado por los narcos mexicanos.
Según relata la web del diario “El País”, Lanata entrevistó en la cárcel a Lanatta, quien sostiene que detrás de toda la operación de contrabando e incluso del asesinato estaba Aníbal Fernández, entonces ministro de Justicia y hoy jefe del Gabinete kirchnerista.
El escándalo se produce a una semana de las primarias en las que el propio Fernández libra una durísima batalla interna dentro del peronismo para ser el candidato a gobernador de la provincia de Buenos Aires, un cargo tan importante que es precisamente el que ejerce el candidato presidencial oficialista para las elecciones de octubre.
“Extorsión”. Aníbal Fernández calificó de “extorsión” el informe por los asesinatos de Sebastián Forza, Leopoldo Bina y Damián Ferrón.
En sus declaraciones, Lanatta, condenado como “autor material” del triple crimen, vincula a Fernández con el cobro de importantes cantidades de dinero a Forza a cambio de protección, con operaciones de narcotráfico y llega a acusarle de la autoría intelectual del crimen.
“El negocio del tráfico de efedrina se lo queda él [Fernández] con la gente de inteligencia. Forza llegó a ser un estorbo porque sus clientes no llegan a los cárteles de México”, afirma en la entrevista, grabada en la cárcel, en la que no aporta ninguna prueba para documentar sus acusaciones.
Denuncia penal. Tras estallar el escándalo, Aníbal Fernández acusó a Lanata de “extorsión” a través de su cuenta personal de Twitter y adelantó que presentó una denuncia ante la Justicia por las acusaciones vertidas en su contra.




