
Ciudad de México.- Científicos de México y Estados Unidos colaboraron en el primer proyecto de investigación científica que usó instrumentos de emisión y detección de rayos láser para medir la cantidad y distribución de biomasa del bosque tropical seco en regiones de la Península de Yucatán.
El equipo usado se llama LIDAR (acrónimo de Laser ImagingDetection and Ranging), que es una herramienta de visualización aérea diseñada por la NASA en 1970 y que fue usada en 1991 en la Guerra del Golfo Pérsico para identificar armamento de grandes dimensiones escondido bajo la arena.
La Península de Yucatán proporciona importantes servicios ambientales al planeta porque sus ecosistemas capturan carbono presente en el ambiente y lo almacenan en forma de biomasa, como la madera y el follaje. Sin embargo, la región también sufre mucha presión para que sus bosques tropicales secos sean talados y cambie el uso de suelo.
Por lo anterior, especialistas del Centro de Investigación Científica de Yucatán (CICY), del Servicio Forestal de Estados Unidos y de la NASA acordaron aplicar un novedoso método para medir con alta precisión la cantidad de biomasa presente en la Península, comparando datos LIDAR de la época de lluvias y de sequías, cuando el 80% de las especies de árboles tira todas sus hojas.
El doctor José Luis Hernández Stefanoni, investigador del CICY y líder del proyecto, indicó a Crónica que el uso de la tecnología LIDAR complementa las investigaciones de campo y permite un conocimiento de alta precisión para la estimación, protección y aprovechamiento ordenado de la riqueza forestal.
Hernández Stefanoni indicó que la colecta de datos con el equipo láser se hizo en el sur de Yucatán en dos épocas diferentes: con lluvias, en agosto 2012, y en sequía, en abril de 2013. Después de procesar las imágenes y analizar los resultados fueron publicados esta semana en la revista científica Applied Vegetation Science. En ellos se documenta que incluso en épocas de sequía es posible hacer buenas estimaciones de los depósitos de carbono en los bosques tropicales secos.
“Lo que hicimos fue obtener un mapa en el cual una persona se puede ubicar en cualquier punto en el cual se haya colectado información con el equipo LIDAR y, con el apoyo de un modelo puedo decir cuál es la cantidad de biomasa y el contenido de carbono almacenado que hay. Es importante recordar que hay que saber cuánta biomasa tiene una región y cuánto carbono se libera a la atmósfera cuando hay incendios o talas por cambios de uso del suelo porque el dióxido de carbono liberado es uno de los principales factores que contribuyen al problema del calentamiento global”, indicó el investigador del CICY.
Añadió que estos estudios pueden dar a México información más sólida para demostrar que está actuando contra el calentamiento global en foros como el mecanismo contra la deforestación REDD+ de la ONU. En este mecanismo se plantea que los países que liberan más carbono paguen recursos a los países que almacenan más carbono con su biomasa.
Nube de láser. El equipo LIDAR ya había sido usado para medir la biomasa en bosques templados, pero esta es la primera vez que se usa para medir el volumen del bosque seco en Mexico, que está presente en más de 40% del territorio nacional. El sensor LIDAR se transporta en una avioneta que hace vuelos sobre la zona seleccionada y libera una especie de lluvia de rayos láser, que no causan ningún daño a la flora o fauna, y registra el rebote de esos puntos de luz, creando una nubes de puntos en tres dimensiones que permiten determinar la altura y el porcentaje de la cubierta vegetal en diferentes ubicaciones, aspectos fundamentales que se utilizan para calcular la biomasa.
“Los bosques secos se ven completamente diferentes en épocas de lluvias y de sequía, porque tiran totalmente su follaje cuando no llueve. Pero el estudio nos muestra que, aunque las hojas son muy importantes, más del 90% de la biomasa depende del tronco y de las ramas”, explicó en entrevista desde Mérida.





