
Ciudad de México.- Tres días después de las dos explosiones que convirtieron en un infierno la terminal de contenedores del puerto de Tianjín, en China, las labores para extinguir el fuego se ha complicado debido a la diversidad de sustancias químicas que había almacenadas en el lugar y que ante el temor de una contaminación del aire, las autoridades ordenaron el desalojo de comunidades, en un radio de 3 kilómetros del epicentro de la explosión, a lo que se sumaron más explosiones que reavivaron el fuego en la Nueva Área de Binhai, zona donde se pensó que ya todo estaba controlado, reportaron medios locales.
Los desalojos se registraron ayer después de un aparente cambio de dirección en el viento al tiempo que la policía confirmó la presencia del altamente tóxico cianuro de sodio cerca del lugar.
TONELADAS. Algunos informes no confirmados habían indicado que el depósito contenía hasta 700 toneladas de cianuro de sodio, almacenado en cajas de madera o toneles de hierro, según reportó la cadena británica BBC.
Dado que cada compuesto químico reacciona de manera diferente al agua o a la espuma que se utiliza en el proceso de extinción, los bomberos están teniendo dificultades para controlar las llamas y evitar más explosiones.
Mientras tanto, medios oficiales informaron que el número de víctimas por las explosiones aumentó a 104 personas.
SEGURIDAD. Hasta ahora funcionarios gubernamentales aseguran que los niveles de calidad del aire y del agua en la zona son seguros.
Por otra parte, el presidente chino, Xi Jinping, hizo un llamado urgente para mejorar la seguridad industrial, al destacar que las autoridades deben aprender las “profundas lecciones” de este accidente para evitar tragedias similares.
La falta de transparencia informativa sobre la tragedia ha hecho que circulen rumores en redes sociales sobre las causas reales de las explosiones.




