El PRD, no solo en Tamaulipas, en el país, tiene un alto grado de desesperación porque no encuentra a un Presidente Nacional que coincida y tenga lazos directos con Andrés Manuel López Obrador y Morena.
Cuando los Chuchos salieron a combatir y minimizar la salida de López Obrador, no reconocían los efectos que tendrían en el futuro. Las consecuencias ya llegaron y están a la vista.
Hubo un segundo momento en el que los Chuchos se envalentonaron, y terminaron por entregar el partido en las elecciones del 7 de junio. Le cerraron las puertas a René Bejarano.
La expresión de IDN que dirige Bejarano, era la única que podía evitar la caída del PRD en el DF y en muchas partes del país.
No es que Bejarano sea el hombre que ilumina al PRD, pero hoy se demostró que por él, se dejaron de ganar muchos espacios al no otorgarle una posición en la Cámara de Diputados.
Como se ve, los Chuchos quieren que uno de sus gentes dirija al PRD, pero deben de reconocer que se caería en lo mismo.
Hoy deben de reconocer que el único que les puede ayudar a nivelar el barco y dar el paso para conciliar las relaciones con Morena, es René Bejarano.
Quizás él no debería dirigir al PRD, pero sí una persona de su expresión para bajar la tensión que hay al interior.
Es tan preocupante la situación del PRD, que en el caso de Tamaulipas, que la prioridad es tener una coalición para la elección de diputados y Gobernador e incluso alcaldes.
Pero en un escenario en donde no la exista, solo se ven dos candidatos: Carlos Canturosas Villarreal y Cuitláhuac Ortega Maldonado y no hay más.
Los escenarios se complican en las diputaciones y Ayuntamientos. Pero todo puede cambiar si en el mes de Octubre, se define un Comité Nacional que incluya un proceso real de ceder la dirigencia a quien los una y no los divida más.
Una pieza clave, aunque para muchos no sea lo idóneo pero sí lo necesario, es René Bejarano y el único que puede llevar al PRD a una coalición con Morena.






