
Ciudad de México.- Luego de una hora de retraso en el partido debido a una falla en el suministro de electricidad del Estadio BBVA Bancomer, Monterrey terminó con empate a un tanto ante Santos Laguna.
Monterrey no se veía como el cuadro dominante de los partidos pasados, no se le veía control en las acciones ni mucha idea para hacerle daño al cuadro dirigido, de forma interina, por Robert Dante Siboldi.
Del otro lado tampoco se notaba una clara estrategia, aunque en la zona defensiva se comportaban de forma férrea, al momento de desplegar del medio terreno para adelante simplemente no lograban terminar las jugadas y se fueron al descanso en blanco.
En la parte complementaria y hasta el minuto 57 la tribuna regia estalló de júbilo cuando, en una jugada que no lucía peligrosa, Edwin Cardona tomó el esférico en las afueras del área, lo prendió con gran potencia y lo mandó a la red al dejar a Marchesín solamente viendo como el balón pasaba.
Pero bien es sabido que un guerrero nunca muere y, cuando el tiempo se esfumaba, en una entrada por derecha, Carlos Orrantia cayó en el área en un forcejeo con Luis López, lo que derivaría en el gol de Djaninny Tavares para el empate final 1-1 tras cobrar correctamente el penal decretado en la acción.




