La igualdad de género alcanza cada día más espacios y las universidades no pueden permanecer al margen de movimientos como HeForShe, la idea del nombre en inglés, que en su traducción significa “El por ella”, se debe a la globalización, pues desean que el movimiento solidario se extienda.
Recientemente la Universidad Iberoamericana se unió a él y se convirtió en la primera institución de educación superior en México que se une a este movimiento impulsado por la Organización de las Naciones Unidas.
El objetivo es que los hombres y los niños comiencen a actuar a favor de la equidad de género, ya que la desigualdad de género es una de las violaciones a los derechos humanos más frecuentes.
Las mujeres mayores, acostumbradas a este sistema de vida en pareja permiten la sumisión, toma de decisiones y el control de la vida sexual dentro del matrimonio.
Fuera de casa los hombres continúan atribuyendo por costumbre o cultura atribuciones erróneas a las mujeres como el hecho de juzgarlas por la altura de su falda y lo pronunciado de su escote.
Incluida la decisión de tener o no una pareja sentimental.
Y en general son las mujeres, quienes tienen el mayor porcentaje de trabajo no remunerado, pues sólo ellas en casa representan el 6.6 por ciento de Producto Interno Bruto por el cuidado y apoyo a los miembros de la familia, el 4.6 por alimentación, el 3.1 por limpieza de la vivienda y el 1.1 por ciento de ayuda a otros hogares y trabajo voluntario.
Con base en cifras del INEGI, en la encuesta Mujeres y Hombres 2014 son las mujeres jefas de familia en el 72 por ciento de los hogares, no tienen pareja, pero si hijos.
Mientras que los hombres ocupan el 80.6 por ciento del porcentaje de hogares con jefatura masculina, pero ellos si tienen mujer e hijos.
Sin embargo, muchas de ellas no tienen control sobre su cuerpo en el uso de métodos anticonceptivos, el número de hijos o la simple decisión de ordenar en un restaurante.





