
Ciudad de México.- La zorra gris fue vista por última vez en Ciudad Universitaria en 2007; en realidad no se sabe a qué se debió su desaparición, pero pudieron influir factores como atropellamientos, enfermedades, depredación (perros ferales), hambre y endogamia, así como la pérdida de su hábitat.
Actualmente, un equipo de trabajo encabezado por el Departamento de Protección y Manejo de Flora y Fauna de la Reserva Ecológica del Pedregal San Ángel (REPSA) analiza reintroducir este mamífero a la zona.
Guillermo Gil Alarcón, responsable de esa área, refirió en una reunión llevada a cabo en la Facultad de Ciencias (FC) que la REPSA protege 237 hectáreas de un ecosistema único en el mundo. Por ello, esta casa de estudios debe ser un referente en la ciudad y para otras instituciones en el cuidado de áreas verdes urbanas. Así, inició la propuesta para traer de vuelta a este animal.
De acuerdo con Jorge Servín, especialista de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), su reintroducción sería viable pues, por un lado, se trata de un mamífero con altas capacidades de supervivencia y, por el otro, el área favorece el establecimiento de nuevas poblaciones por ser afín a sus preferencias alimentarias.
No obstante, Gil Alarcón declaró que es necesario realizar un análisis detallado porque no valdría la pena llevar a cabo esta acción si el animal corre el peligro de morir de nuevo por las causas mencionadas.
La zorra habita desde el suroeste de Canadá hasta el noroeste de Venezuela y Colombia; en México se distribuye en todo el país. Es un ser pequeño —más que un coyote—, usualmente gris con un mechón negro en el dorso de la cola, con el pecho y la garganta blancos y con una mancha café en los costados.
Tiene una longitud total que va de los 80 a los 112 centímetros y un peso de dos a cuatro kilogramos. Habita en una gran variedad de sitios, pero prefiere lugares con una cubierta arbustiva densa. Se encuentran desde bosques templados hasta en matorrales xerófilos.
Su dieta es omnívora, consume vegetales y sus presas preferidas son conejos, ratones, tuzas, aves, lagartijas e insectos. Ocasionalmente devora carroña y, si está cerca de asentamientos urbanos, come desperdicios, expuso Jorge Servín.




