
Ciudad de México.- Los macrófagos son las células importantes del sistema inmune que se forman en respuesta a una infección o por la acumulación de células dañadas o muertas. El macrófago del término es formado por la combinación de significar griego del “makro” de los términos grande y el “phagein” que significa come.
Los macrófagos se forman con la diferenciación de monocitos, uno de los grupos mayores de glóbulos blancos del sistema inmune. Cuando hay daño tisular o infección, los monocitos salen de la secuencia de la sangre e incorporan el tejido o el órgano afectado y experimentan una serie de cambios para convertirse en macrófagos. Éstos pueden modificarse para formar diversas estructuras para luchar contra diversos microbios e invasores. De esta manera, los macrófagos proporcionan una primera línea de defensa en la protección del ordenador principal contra la infección.
La función de los macrófagos durante el cáncer es controversial; en algunos casos pueden favorecer el crecimiento de células neoplásicas, o bien activar mecanismos que impiden la progresión tumoral, como es en el caso del cáncer de colon y recto, línea de investigación de la doctora Sonia León Cabrera.





