
Ciudad de México.- Abdul Basit tiene 43 años y su discapacidad le impide mover la parte inferior del cuerpo. Está condenado a muerte, pero las autoridades paquistaníes aplazaron su ejecución al no saben cómo llevar a cabo su ahorcamiento, destacó la cadena británica BBC.
Según el reglamento penitenciario, los presos deben estar de pie en la horca, antes de que el verdugo coloque el nudo alrededor de su cuello.
Pero, ¿cómo llevar a cabo la ejecución cuando el prisionero no puede ponerse en pie? Ante este panorama, las autoridades pospusieron el ahorcamiento de manera temporal.
SENTENCIADOS. La situación ha llamado la atención sobre el tema de la pena capital en Pakistán, país en el que estos momentos se estima hay más de 8 mil personas a la espera de ejecución.
Basit fue condenado a muerte en el año 2009 por un asesinato que dice no cometió.
Quedó paralizado de cintura para abajo, después de contraer la meningitis tuberculosa en prisión y tras permanecer en coma por varias semanas.
RIESGO. El preso fue inicialmente condenado a morir el 29 de julio, pero su ejecución fue aplazada luego que el Tribunal Superior de Lahore aceptó una petición que catalogaba esta sentencia como “cruel, inhumana y degradante”.
La petición denunciaba también que había un alto riesgo de que la ejecución “saliera mal”, alargando la agonía del condenado, ya que el reglamento no está pensado para una persona que necesita una silla de ruedas.
Las autoridades no descartan aplicar la ejecución, pero evalúan la fecha y la forma de aplicarlo.




