Rafael Méndez Salas se envalentono. El Diputado Federal y actual Secretario General de la sección 30 del SNTE en Tamaulipas, lanzó un claro reto a los maestros que están en su contra: “Ni con cinco mil firmas lograran quitarme. Esto no es de caprichos”.
Antes de que subiera a tribuna en la cámara baja, para fijar el posicionamiento de Nueva Alianza ante el Secretario de Hacienda Luis Videgaray, quien llegó a la maratónica glosa del III informe de Gobierno del Presidente Enrique Peña Nieto, el líder de los maestros en Tamaulipas se pitorreó de los maestros que están exigiendo su salida de la Sección 30 del SNTE y de los maestros jubilados que encabeza el maestro Rodrigo Tavares.
Casi los compadeció, porque los maestros están haciendo esfuerzos innecesarios por quitarlo como Secretario General y no pueden, mucho menos, dijo, van a lograr que el CEN del SNTE envíe un Delegado a Tamaulipas para poner en marcha una renovación anticipada.
El periodo de Méndez Salas vence en septiembre del 2016. Y por cierto, aunque seguramente el ‘líder’ del magisterio no lo sabe, los maestros que forman parte en el Comité de lucha, equivocaron la ruta jurídica para exigir la remoción de Méndez y solicitar la intervención de un Delegado.
La Junta Federal de Conciliación y Arbitraje no es la instancia competente para presentar el juicio ordinario laboral sobre responsabilidad sindical y violación estatutaria y si el Tribunal Federal de Conciliación y Arbitraje. Se equivocaron de oficina, nada más.
Claro que esto, no demerita la acción y el movimiento que tienen los maestros contra su líder sindical. Desde la marchas de mayo del 96, no se había generado una reacción tan radical contra un Secretario General de la Sección 30 como hoy, que ya alcanzó otros niveles.
Los mismos maestros jubilados, que aunque no son los 22 mil, al menos una gran mayoría se queja tanto de Méndez Salas que, enviaron una carta a Juan Díaz de la Torre líder nacional del SNTE, pidiendo su intervención para que llame a una nueva elección anticipada en Tamaulipas o bien un delegado se haga cargo de la Sección 30.
A pesar de este escenario, Méndez Salas ha tomado las cosas con tranquilidad, reta a los propios maestros que lo saquen, se burla de ellos, cuando debería de no abrir más frentes innecesarios en su contra.
Los maestros saben organizarse y si hoy, se bajó de tono las manifestaciones contra la Reforma Educativa, un movimiento contra su secretario general es más fácil y eso Méndez Salas lo sabe.





