
Ciudad de México.- Israel se enfrenta a un grave y rápido deterioro de la seguridad, con la muerte en dos días de cuatro israelíes en ataques palestinos y violentos disturbios en los territorios ocupados de Cisjordania y Jerusalén Este, que han despertado el fantasma de una tercera Intifada.
En un hecho sin precedente desde la segunda Intifada, que acabó en 2005, el gobierno de Benjamín Netanyahu ordenó ayer el cierre durante 48 horas a los palestinos de la Ciudad Vieja de Jerusalén, tras convertirse durante toda la jornada en un campo de batalla que acabó con al menos 120 palestinos heridos, siete de ellos en estado grave.
Ayer, el presidente de Israel, Reuvén Rivlin, acudió al funeral los dos colonos judíos que fueron asesinados el sábado en un ataque cometido cerca de Ramala (Cisjordania) por un joven palestino de 19, que fue abatido por las fuerzas armadas israelíes. En ese ataque otros tres colonos resultaron heridos, entre ellos una mujer y un niño de dos años.
Otro israelí de 15 años resultó herido grave ayer al ser apuñalado en las inmediaciones de la Ciudad Vieja, supuestamente por un joven palestino que murió tiroteado por fuerzas israelíes.
El jueves, un matrimonio murió tiroteado en una carretera entre dos asentamientos judíos y el pasado 13 de septiembre murió un quinto israelí, esta vez tras ser apedreado su vehículo por jóvenes palestinos en una carretera de la parte oriental de Jerusalén.
En el mismo periodo, un palestino murió al tratar de arrojar un artefacto incendiario contra un patrulla israelí en Cisjordania y una palestina falleció tras ser tiroteada en un puesto de control israelí en Hebrón tras supuestamente tratar de apuñalar a un soldado, versión que quedó en entredicho tras hacerse públicas fotos del incidente.
“Frenar la escalada”. La dirigente de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) Hanán Ashrawi, exhortó ayer a la comunidad internacional a adoptar medidas urgentes para frenar “la escalada de violencia y extremismo, que amenazan a toda la región”.
Desde la Franja de Gaza el portavoz del grupo islamista Hamás, Sami Abu Zuhri, dijo que “los palestinos en Jerusalén Este y Cisjordania deben continuar con esta nueva Intifada”.
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, se mostró ayer “profundamente preocupado de que los últimos incidentes puedan indicar una peligrosa tendencia hacia una escalada”.




