El informe de labores de los legisladores del Partido Nueva Alianza, se convirtió en un acto de represión y abuso de poder, ahí frente al líder nacional de este partido y Rafael Méndez Salas.
Y como si al Diputado Federal y líder de la sección 30 le faltará que alguien más lo repudiara, ayer ordenó que se le impidiera el acceso a los reporteros al informe de los legisladores a una conferencia de prensa.
Lo anterior, provocó que las “guardias blancas” de la sección 30 del SNTE, hicieran su trabajo cuando nuestro compañero Inés Figueroa Vitela trato de pasar y posteriormente fue detenido por agentes de la Policía Estatal de la Secretaría de Seguridad.
Los elementos estaban en este lugar por órdenes de Rafael Méndez Salas, quien dio la orden que todo reportero que quisiera entrar sin gafete fuera detenido.
Sin pasar por alto la agresión contra el periodista, hay una clara actitud de autoritarismo al meritito estilo del viejo sistema político del sindicalismo y al que los acostumbro Elba Esther Gordillo.
Hay una clara violación al trabajo de la libertad de expresión, hay una violación a los Derechos Humanos, y hay una práctica evidente del abuso del poder en esta agresión.
En muchas partes de Tamaulipas, la prensa ha sido maltratada y los tres niveles de Gobierno han abusado del poder, pero ahora, hasta Rafael Méndez se envalentona y cuando más debería de conocer la ley, resulta que, junto con los diputados locales de Nueva Alianza, permiten actos de represión.
Aún más: La gente de Nueva Alianza ha amenazado a los medios que lo sigan criticando porque aseguran, no les va pasar nada, aun así se haya dado esta agresión contra un representante de los medios de comunicación.
Lo que debe pasar ahora, es que los reporteros no deben quedarse callados, habrá que hacer un pronunciamiento enérgico y hacerlo contra todo aquel que agreda a la prensa.
Ahora resulta que estamos presionados por los malos y por los más malos también.





