Ciudad de México.- La Secretaría de Gobernación (Segob) destacó que va al alza la migración de centroamericanos que pasan por territorio mexicano para dirigirse a la frontera con Estados Unidos, esto derivado de la situación de violencia que se vive en sus países de origen tal es el caso de El Salvador, Honduras y Guatemala.
Omar de la Torre, titular de la Unidad de Política Migratoria de Gobernación, admitió que al llegar a territorio mexicano, los extranjeros siguen siendo víctimas de violaciones a derechos humanos, además de la discriminación que ejercen los propios mexicanos al pensar que los migrantes vienen a desplazarlos.
“En nuestro país no estamos exentos de la discriminación, siete de cada 10 mexicanos pensamos que los extranjeros crean problemas en la comunidad, todavía tenemos una visión del extranjero como alguien que nos puede quitar los derechos que tenemos”, sostuvo.
El funcionario federal admitió que si bien siguen las deportaciones por parte de Estados Unidos hacia México, también este país ha incrementado las repatriaciones de centroamericanos.
Al admitir que para México ha sido difícil ser un país de tránsito por diversos sucesos como la masacre de los 72 migrantes en San Fernando, los accidentes a bordo del tren denominado “La Bestia”, así como las deportaciones de menores de edad.
Estimó el funcionario que la migración de centroamericanos se va a incrementar en los próximos años, por lo que dijo “México está en búsqueda de una política pública definida”, que lleve a crear un hemisferio seguro para los extranjeros que transitan por el país.
A su vez, Tonatiuh Guillén, presidente del Colegio de la Frontera Norte, comentó que el fenómeno migratorio ha cambiado toda vez que cada vez menos mexicanos migran a Estados Unidos, pero en contraste, se ha incrementado la migración de centroamericanos.
Alertó que México se está perfilando a ser una nación de contención de migrantes, lo que generará que parezca un país antiinmigrante hecho que podría afectar incluso, la relación bilateral con los países de Centroamérica.
Por otra parte dijo, México es un gran empleador masivo de trabajadores guatemaltecos en condiciones laborales precarias lo que amplifica riesgos y violaciones a derechos humanos.
Afirmó que hay un desafío de desarrollo social en la región para construir una frontera ejemplar y no una frontera que esté marcada por la contención de personas.
Tras lo anterior, admitió que el curso actual de más acciones no está mejorando el presente ni está construyendo un mejor futuro por lo que es momento de trazar otros caminos vinculados con el respeto a los derechos humanos y coherentes con las necesidades de desarrollo que requiere la región en su conjunto.





