Ciudad Madero, Tamps.- En forma por demás inaceptable, el área jurídica de la Gendarmería Nacional ha evadido la responsabilidad del elemento que conducía la unidad que chocó y provocó la muerte de un taxista, hechos ocurridos el pasado 29 de octubre en la calle Querétaro y Bulevar López Mateos de la colonia Unidad Nacional en este municipio.
La señora Claudia López Castañeda, hija del trabajador del volante, denunció públicamente que a pesar de que dicha corporación policiaca se comprometió a reparar el daño, es decir otorgar una indemnización por la muerte del taxista; hasta la fecha ni la aseguradora y mucho menos Gendarmería se han acercado a sus familiares para cumplir lo que legalmente les corresponde.
Ni siquiera han pagado los gastos funerarios, denuncian familiares.
Claudia López pidió justicia, pues no ha recibido ningún apoyo de las autoridades, mucho menos una indemnización, “no ha habido ningún apoyo de parte de ninguna autoridad y más que nada para aclarar que no ha habido apoyo de nadie, nadie se ha acercado a nosotros, y se corre un riesgo porque se rumora que ya se acercaron a nosotros y que nos han dado un apoyo y eso es una mentira, no hay apoyo por parte de nadie”.
Mencionó que la corporación dependiente de la Policía Federal sólo les ha hecho perder tiempo, “nada más nos han dado largas al grado que tuve que ir a derechos humanos para agilizar esto, porque nos tienen en investigación”.
La denunciante resaltó que no es justo porque se trata de la muerte de una persona trabajadora y responsable, “la gendarmería se tiene que hacer responsable de este hecho, que reconozcan su culpa y que se acerquen porque no lo han hecho”.
El chofer del transporte público que en día llevara el nombre de Jesús Manuel López Rocha, dejó en el desamparo a su esposa, dos hijas y un nieto, a quienes la Policía Federal División Gendarmería ha negado hasta el momento la reparación del daño y la indemnización correspondiente.
La hija del fallecido exige justicia a dicha autoridad, pues debe responder por la muerte de su padre, y que demuestre que es una corporación confiable, “que no se lave las manos porque tampoco se han hecho cargo de los gastos funerarios”.
Como se recordará el 29 de octubre del presente año, la patrulla de la Gendarmería rotulada con el número 17308, se pasó un semáforo con luz roja impactando la unida oficial contra un automóvil habilitado como taxi, percance en el que el conductor del vehículo del transporte público murió en forma instantánea.





