Ciudad de México.- Autoridades francesas informaron ayer que la policía frustró una masacre planeada por extremistas en el interior del estadio Saint-Denis, donde jugaban las selecciones de Francia y Alemania, pero la acción no ocurrió, ya que se le impidió el ingreso a un terrorista que con boleto en mano fue rechazado al actuar de manera sospechosa, destacó ayer el periódico estadunidense The Wall Street Journal.
De acuerdo con las autoridades, una vez que el extremista vio frustrado su cometido de entrar al estadio, se retiró unos metros de la entrada del estadio y detonó un cinturón con explosivos, cobrando la vida de al menos tres personas.
VIGILADO. Según el rotativo, el extremista fue observado por los controles de seguridad del estadio cuando el juego de futbol cumplía los primeros 15 minutos.
El diario estadunidense refiere que los oficiales afuera del estadio en el intento de arrestarlo, el sospechoso en su huida hizo estallar los explosivos que portaba.
Asimismo, según la policía gala, a los pocos minutos otra persona se inmoló en las afueras del estadio, mientras que un tercer atacante detonó unos explosivos en un restaurante McDonald’s aledaño al estadio.
VÍCTIMA. De acuerdo con reportes de las autoridades parisinas, un civil murió como consecuencia de los ataques en los alrededores del estadio.
Un miembro de la policía francesa confirmó la versión y aseguró que el objetivo del atacante que no logró entrar al estadio era detonar el cinturón dentro del inmueble y provocar una masacre.





