Marcada inconformidad existe entre la base trabajadora del Instituto Mexicano del Seguro Social, en contra de sus representantes sindicales, principalmente de la secretaria general en el Estado Beda Leticia Gerardo Hernández, por la ola de represión que viene ejerciendo en contra de miembros de dicho gremio, al grado que en lo que va de su gestión, ya van alrededor de 40 trabajadores sancionados por el sindicato, algo nunca visto en la historia de la Sección X.
La abusiva dirigente de la Sección X del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS) tiene sometidos a los trabajadores sólo por exigir sus derechos sindicales, ya que tiene relegados a quienes no votaron por ella en las últimas elecciones, a pesar de que esto sucedió hace tres años.
Según fuentes fidedignas de la capital, Beda Leticia busca cualquier argumento legaloide para aplicar excesivamente los estatutos sindicales, situación que tiene inquietos a muchos trabajadores y empleados de dicho instituto.
NO RINDEN CUENTAS
Por si lo anterior fuera poco, a tres años de tomar las riendas del sindicato, la dirigencia estatal encabezada por Leticia Gerardo Hernández no rinde cuentas de los recursos que obtiene dicho gremio, dando la impresión de que no lo hace porque algo esconden.
En el mismo tenor, en la zona sur, así como en los municipios donde tienen recintos sociales, rentan los salones y tampoco entregan cuentas de nada.
El año pasado surgió en Ciudad Victoria un testimonio anónimo en contra de Beda Leticia, quien junto con su esposo Pedro Luis Ramírez, prácticamente están apoderados del sindicato, creyendo que es de su propiedad, cuando se supone deberían ver por el bien de sus representados.
Tan sólo con el nombre de “Claudia”, una trabajadora acusó de nepotismo a la pareja sindical (Beda y Pedro Luis) ya que al sindicato entraron personas con apellidos de los dirigentes, es decir, sus familiares.
Asimismo, “Claudia” afirmó que la dirigente sindical y en general, la dirigencia estatal en su totalidad son repudiados, pues aseguró: “jamás habíamos visto tanto en tan poco tiempo; déspotas, engreídos, no reciben a los jubilados y si nos dejamos ni a los activos”.
De igual forma, Beda Leticia Gerardo y Pedro Luis Ramírez son acusados por la base trabajadora de construirse una residencia en la capital tamaulipeca; señalandolos con índice de fuego de que son déspotas, que intimidan y amenazan a los trabajadores que no están de acuerdo con sus “arreglos”.
ELECCIONES EN PUERTA
Además, se sabe que aunque aún faltan tres años para el cambio de dirigencia sindical en la entidad, se avecinan elecciones intermedias para delegados locales, lo que tiene nerviosa a la pareja sindical.
Están inquietos porque día a día se acumulan más quejas y personal en su contra, y el próximo 7 de diciembre en que se llevará a cabo la elección interna, pueden perder la mayoría de las delegaciones locales, lo que podría significar la terminación de su cruel reinado, ya que en caso de que los inconformes ganaran la mayoría de las posiciones en el estado, estarían en posibilidad de solicitar al sindicato nacional una investigación a fondo de la serie de abusos y despilfarros que continúan realizando Beda Leticia y su esposo.
Para terminar, se asegura que dicha represión se ha acentuado debido a que están preparando el cambio de la dirigencia estatal, y pretenden implementar un cacicazgo, al buscar que el esposo de Beda (Pero Luis Ramírez) sea el próximo secretario general estatal de la Sección X, lo que sería una reelección disfrazada; y aunque aún falta tiempo, quieren evitar que los trabajadores inconformes se organicen y busquen quitarse las ataduras, impulsando a alguien que pueda ganar las elecciones y termine con la tiranía de la pareja sindical.
Como siempre la mejor opinión es la de usted, amable lector. Hasta la próxima.





