En colaboraciones anteriores, comentamos de la delicada situación por la que atraviesa el CDE del Partido Revolucionario Institucional en lo que se refiere a la designación de su candidato a gobernador de Tamaulipas.
En otros tiempos y en otras circunstancias estaríamos ante un panorama diferente, sin embargo ante el incuestionable crecimiento de la oposición (principalmente del PAN) y ante la lucha interna por ganar la nominación, se vuelve trascendental que a la hora de elegir ya sea la forma, el método o en su caso directamente al candidato, en el PRI no haya “dados cargados” para nadie, pues de lo contrario se estaría en riesgo de dar ventaja a esa oposición. Es decir, los jerarcas del tricolor, los encargados de tomar la crucial determinación deben apegarse ahora sí a la realidad que vive la entidad, y elegir a quien verdaderamente garantice un eventual triunfo para su partido.
Ya no son tiempos de dejarse llevar por el influyentismo de algunos; por el compadrazgo, y menos, continuar con la práctica del “dedazo”. El PRI no puede ni debe equivocarse.
En ese tenor, y con la carrera en marcha por la sucesión gubernamental, los aspirantes hacen su lucha y trabajan de acuerdo a lo que marca la ley electoral.
Tanto Paloma Guillén, Ramiro Ramos, Enrique Cárdenas, Marco Bernal, Alejandro Guevara y Baltazar Hinojosa se mueven a todo lo que da en los escenarios políticos, cada uno a su estilo y respetando siempre la autoridad en la materia.
Llama la atención que de los seis, sólo uno se ha preocupado por ser muy directo a la hora de expresar lo que considera justo, pero sobre todo sano y transparente para su partido. Los demás simplemente aprovechan el tiempo para promocionar su imagen y sus estrategias.
Enrique Cárdenas del Avellano ha reiterado que en primer lugar se necesita unidad para que el PRI entregue buenas cuentas y resultados. De igual forma ha insistido en que es fundamental que haya “piso parejo” en la elección.
Aunque ECA es un personaje entrón, derecho y transparente, ya que le gustan las cosas de frente, destaca su gran lealtad al PRI, y así lo ha manifestado muchas veces.
Enrique Cárdenas es un político firme y seguro, con una determinación inquebrantable, y en los hechos lo ha demostrado.
Además, sabe de las necesidades del estado pues ha vivido siempre en Tamaulipas; de su experiencia política nadie duda, ya fue presidente municipal, presidente del PRI, dos veces diputado federal, líder del congreso, secretario de desarrollo rural; en fin, posee un currículum vasto, lo que le favorece para conocer detalladamente las problemáticas de los tamaulipecos.
Por lealtad, experiencia, logros electorales, visión y conocimiento de las necesidades de la población, Enrique Cárdenas reúne todo lo que se requiere para estar en condiciones de construir una plataforma política a la altura de lo que el tricolor necesita para una contienda que se antoja difícil, y por ello, algunos analistas lo consideran con ligera ventaja en la recta final.
Como siempre la mejor opinión es la de usted, amable lector. Hasta la próxima.





