Ciudad de México.- El papa Francisco celebró ayer la primera misa del año y alertó del “río de miseria” que crece en el mundo, provocado por la “maldad humana”, la opresión, la violencia y la violación de los derechos fundamentales.
“Cada día, aunque deseamos vernos sostenidos por los signos de la presencia de Dios, nos encontramos con signos opuestos, negativos, que nos hacen creer que está ausente”, señaló Francisco este primer día del año, cuando la Iglesia celebra la Jornada Mundial de la Paz.
“A veces nos preguntamos: ¿Cómo es posible que perdure la opresión del hombre contra el hombre, que la arrogancia del más fuerte continúe humillando al más débil, arrinconándolo en los márgenes más miserables de nuestro mundo?”, cuestionó.
Francisco también se preguntó “hasta cuándo la maldad humana seguirá sembrando la tierra de violencia y odio, que provocan tantas víctimas inocentes”.
“¿Cómo puede ser este un tiempo de plenitud, si ante nuestros ojos muchos hombres, mujeres y niños siguen huyendo de la guerra, del hambre, de la persecución, dispuestos a arriesgar su vida con tal de que se respeten sus derechos fundamentales?”, dijo.
“Océano de misericordia”. El Papa describió este escenario como “un río de miseria alimentado por el pecado” y “en crecida” pero que “nada puede contra el océano de misericordia que inunda nuestro mundo”.
“Todos estamos llamados a sumergirnos en este océano, a dejarnos regenerar para vencer la indiferencia que impide la solidaridad y salir de la falsa neutralidad que obstaculiza el compartir”, afirmó.





