Ciudad de México.- El Parlamento de Cataluña eligió ayer a Carles Puigdemont como presidente regional con el apoyo de las formaciones que impulsan el proceso soberanista, en un pleno en el que advirtió que se dejará “la piel” para lograr la independencia de esa región española.
Puigdemont resultó elegido presidente con mayoría absoluta gracias a 70 votos a favor —62 de la coalición Junts Pel Sí (JxSí) y 8 el partido de izquierda radical CUP—, y el voto en contra de los 63 diputados del resto de formaciones del Parlamento regional —Ciudadanos (liberales centristas), PSC (socialistas), Si que es Pot (izquierda) y PP (centroderecha) —. La investidura, lograda a sólo dos horas para que expirase el plazo para que automáticamente se convocasen nuevos comicios, fue posible gracias al acuerdo alcanzado el sábado para que dos de los diputados del partido de izquierda radical CUP (10 diputados) se abstuvieran en la votación.
“Caminar a la luz”. Puigdemont pidió ayer perdón a los ciudadanos por las tensas negociaciones, y celebró el acuerdo alcanzado ya que garantiza la estabilidad de un nuevo Ejecutivo regional que empezará a caminar “a la luz” de la declaración rupturista aprobada en noviembre —que posteriormente anuló el Tribunal Constitucional— y que iniciará “el proceso para constituir un Estado independiente en Cataluña”.
El programa de Gobierno presentado ayer por Puigdemont en su investidura es calcado al de Cataluña”.
“Ilegal”. Los portavoces de los partidos en la oposición recriminaron al nuevo jefe del Ejecutivo catalán ser el encargado de un proyecto “ilegal”, como declaró la líder de Ciudadanos Inés Arrimadas, mientras que el socialista Miquel Iceta espetó a Puigdemont: “No a la independencia, a ilegalidad y a su investidura”.





