Ciudad Victoria, Tamaulipas.- Tamaulipas captó 218.3 millones de dólares en remesas durante el primer trimestre de 2026, una cifra apenas superior a los 217.5 millones registrados en el mismo periodo del año pasado, reflejando un avance marginal en el flujo de recursos enviados por migrantes tamaulipecos desde el extranjero.
De acuerdo con el economista y especialista en economía migratoria, Jorge Lera Mejía, el comportamiento de las remesas en la entidad confirma una etapa de recuperación lenta, alejada todavía de los niveles de crecimiento observados antes de 2024.
Explicó que, aunque Tamaulipas mantiene una tendencia positiva alineada con el comportamiento nacional, el ritmo de crecimiento continúa siendo moderado debido a diversos factores económicos y demográficos que limitan una expansión más acelerada.
Entre las causas destacan una menor intensidad migratoria en comparación con entidades tradicionalmente expulsoras de mano de obra como Michoacán, Guanajuato y Jalisco, además de cambios recientes en los destinos migratorios.
El especialista señaló que también influye la mayor vulnerabilidad laboral de muchos migrantes tamaulipecos, quienes suelen emplearse en sectores particularmente sensibles a las desaceleraciones económicas registradas en Estados Unidos.
Precisó que, a diferencia de otras entidades del país, las remesas no representan la principal fuente de ingresos externos para Tamaulipas, cuya economía mantiene una fuerte dependencia del comercio fronterizo, la industria maquiladora y el sector energético.
Esta característica permite amortiguar los efectos de una eventual caída en los envíos de dinero desde el extranjero, aunque también reduce el impacto multiplicador que las remesas generan en economías locales altamente dependientes de esos recursos.
Lera Mejía indicó que la participación de Tamaulipas se mantiene alrededor del 1.5 por ciento del total nacional, porcentaje que prácticamente no ha registrado variaciones significativas durante los últimos años.
En el caso del municipio de Altamira, los indicadores muestran una dinámica similar a la observada a nivel estatal, con señales de recuperación moderada pero sin alcanzar todavía los niveles previos a 2024.
Durante el primer trimestre de este año, Altamira recibió aproximadamente 8.2 millones de dólares en remesas, cifra inferior a los 9.4 millones reportados en el último trimestre de 2025.
La disminución representa una caída cercana a 1.2 millones de dólares respecto al cierre del año anterior, situación que refleja una desaceleración en la llegada de recursos a la zona sur de Tamaulipas.
El economista destacó que, mientras las remesas nacionales crecieron 2.6 por ciento durante el primer cuatrimestre de 2026, algunos municipios tamaulipecos continúan enfrentando comportamientos más conservadores.
Consideró que el escenario obliga a fortalecer estrategias que permitan aprovechar de mejor manera los recursos enviados por los migrantes y convertirlos en motores de desarrollo económico regional.
Entre las acciones prioritarias planteó impulsar políticas binacionales que protejan los derechos laborales de los trabajadores mexicanos en Estados Unidos y reduzcan los costos de envío de dinero.
Asimismo, propuso fomentar esquemas que orienten una mayor parte de las remesas hacia proyectos productivos, educación, vivienda e inversión comunitaria para generar beneficios de largo plazo.
Finalmente, sostuvo que ampliar la inclusión financiera en municipios tamaulipecos permitirá que estos recursos dejen de ser únicamente ingresos de subsistencia y se conviertan en una verdadera herramienta para el desarrollo económico sostenible de la entidad.





