Ciudad de México.- El presidente municipal de Tlaquiltenango, Morelos, Enrique Alonso Plascencia, encabezó una marcha de protesta y tomó la operación de la policía en el lugar al expulsar al Mando Único, acompañado de alrededor de dos mil habitantes de la localidad.
Durante la caminata los pobladores exigieron la renuncia del gobernador Graco Ramírez y la del comisionado estatal de Seguridad Pública, Jesús Alberto Capella Ibarra, al reiterar el fracaso del modelo policíaco.
El presidente municipal y los integrantes del Cabildo, al encabezar la protesta asumieron que no permitirán más las imposiciones del Poder Ejecutivo morelense que provocan problemas a la sociedad.
En la comandancia de la policía, Enrique Alonso determinó destituir a Margarito Rosales Vergara, para nombrar como director de Seguridad Pública Municipal al capitán retirado Manuel Álvarez Domínguez.
Tras los hechos, el edil advirtió que al asumir el mando policíaco de Tlaquiltenango era con el objetivo de restablecer la prevención del delito, con el apoyo social y basado en lo suscrito dentro de la Constitución Política Mexicana.
“Los delitos de alto impacto le corresponden a la federación y al estado, nuestra labor es prevenir el delito y de eso nos vamos a encargar”, reiteró.
A la vez, informó que desde el gobierno del estado los elementos fueron desarmados, les quitaron sus uniformes y presentó un documento del que desmiente el presunto aumento salarial prometido por el comisionado estatal de Seguridad Pública, Jesús Alberto Capella Ibarra.
Además, informó que para inhibir los delitos de alto impacto solicitó la presencia del Ejército Mexicano y la Gendarmería, sobre todo en delitos de secuestro y extorsión que son los que mayor impacto social tienen.





