Ciudad de México.- Al menos 22 policías yemeníes murieron y decenas de personas resultaron heridas tras el bombardeo lanzado la madrugada de ayer por la aviación de la coalición árabe en la sede principal de la Policía, en el centro de la capital Saná.
Policías apostados en esa sede explicaron que todavía hay gente desaparecida entre los escombros del edificio, que quedó destruido.
Los cadáveres hallados por los equipos de rescate llevaban puesto el uniforme de la policía o pijamas, ya que el ataque tuvo lugar de madrugada y provocó el derrumbe del techo de los dormitorios de los agentes.
Saná, en manos de los rebeldes hutíes (chiitas) desde septiembre de 2014, es blanco frecuente de bombardeos de la alianza militar encabezada por Arabia Saudí, que inició su ofensiva en marzo pasado.
Desde entonces, el Yemen es escenario de un conflicto que ha causado cerca de 6 mil muertos y hundido el país en una grave crisis humanitaria, según datos de la ONU.
Médicos atacados. Más de 130 centros médicos han sido bombardeados por tierra o desde el aire en los últimos meses en Yemen, denunció ayer el coordinador general de Médicos Sin Fronteras (MSF), Juan Prieto.
Prieto criticó que “los hospitales y las estructuras de salud, que deberían ser lugares seguros, de curación para la población, ya no parecen ser sitios seguros para los pacientes o para el personal sanitario que trabaja en ellos”.
Por ello, exigió que “su trabajo y los edificios donde trabajan deberían estar protegidos”, ya que la situación actual “es un desastre”.
El último de estos ataques se produjo el pasado día 10, cuando un proyectil impactó contra la entrada del hospital Shiara, en la provincia de Saada, fronteriza con Arabia Saudí y principal feudo de los rebeldes hutíes.
En ese ataque, perdieron la vida seis personas, mientras que todavía quedan siete heridos graves a consecuencia del impacto.





