Cd. Victoria, Tamps.- Quienes han trabajado o simplemente fueron designados, por sus respectivos partidos o de forma independiente, por ahora para fines legales pre candidatos, para la renovación de los poderes Ejecutivo y Legislativo del estado y de los ayuntamientos, se supone traen el firme compromiso de servir y mostrar su capacidad como gobernante.
Lo mismo en el caso de quienes son llamados a ocupar un cargo administrativo del nivel que sea en el Estado o Municipio, o bien sean integrados a una planilla para integrar algún cuerpo edilicio como síndicos o regidores, porque la ciudadanía lo que menos quiere es que quienes gobiernen o legislen conformen clubes de amigos-colaboradores que luego salen con que “yo no quería pero fulanito me invitó y ni cómo decirle que no, es mi amigo”, y es tanta su “mala suerte” que terminan como alcaldes sustitutos.
Insisto, ahora no sólo importan los candidatos sino los posibles colaboradores porque serán éstos los que permitan o no un triunfo claro o contundente, porque la ciudadanía no quiere funcionarios o ediles que vengan a hacerle el favor de gobernarla ni que la dejen colgada de la brocha aún estando en el ocaso de la gestión, que no les cumplan caprichos a familiares, sino que muestren que se alquilaron y cumplirán hasta el final.
Es hora de ponerse bravo a la hora de evaluar las opciones que se tienen, de exigir que el perfil del candidato que nos llene el ojo sea muy similar al de sus colaboradores y no dejarse llevar por la inercia de la figura central que es lo que nos venderán durante las campañas proselitistas, hay que ser exigentes como nunca y escudriñar todo lo que se asegure en contra o a favor de cualquiera de los candidatos, que para eso está la red mundial.
Una cosa es lo que nos vendan y otra la que queramos comprar, no se le olvide amigo lector usted es el cliente, actúe como tal.
APUNTE.- El trabajo que ha venido desempeñando Enrique de la Garza Montoto al frente de la delegación del Issste, al margen de los reclamos de perfeccionismo que nunca faltan y la exigencia de solución a problemáticas que se han derivado desde administraciones anteriores, puede ser evaluada como aceptable.
El contacto directo con los afiliados, sobre todo con aquellos que por su edad y tras servir durante sus mejores años al Estado, puede no satisfacer a quienes justificadamente exigen un mejor servicio pero sí muestra el lado humano de quien fue invitado a servir en un puesto que implica compromiso y sobre todo disposición y buen corazón.
PENDIENTES.- El robo de los costosos arcos de competencia ocurrido en el Polideportivo de la Ciudad, confirma lo que dije hace varias columnas: A Enrique (de la Garza Ferrer) lo están traicionando. Primero fue el problema (el mejoralito) con la climatización de las piscinas que ocupaban los niños y jóvenes, ahora esto. ¿Será muy difícil dar con el culpable?
Aquí los veo, leo y escucho: @JosdelCarmenPR / [email protected]





