Ciudad Victoria, Tamaulipas.- Si un color faltaba en el registro del PRI en Victoria, se lo dieron los militantes cuando le lanzaron a Oscar Almaraz, una tanga color roja por aquello de demostrarle amor y un sostén amarillo para el dinero.
El lanzamiento de las prendas tomó por sorpresa al priista. Detrás de él estaban los invitados y se dieron cuenta de lo que era hasta que Almaraz levantó las prendas su mano derecha.
Rafael González Benavides festejó la escena. Parecía que con gusto y desesperación le explicaba al Delegado del CEN lo que era, porque levantaba su brazo y apuntó con su dedo diciendo lo que era.
En el registro de Oscar Almaraz, le lanzan un sostén amarillo y una muestra… de amor.
Fernando de las Fuentes sonrió casi a carcajadas. Lalo Gattas explicó a su vecino, Heriberto Ruíz lo que era.
Aida Zulema la Secretario General del CDE del partido sonrió y hasta aplaudió el gesto. Hasta don Alejandro Etienne soltó la carcajada.
El momento se apagó en un minuto, Oscar lanzó las prendas a uno de sus colaboradores y no había riesgo de nada, porque se parecieron las etiquetas… la tanguita y el sostén, eran nuevos.
Ya después, llegó el discurso, y advirtió que hará una política de altura que se oponga a las calumnias y descalificaciones.
En cambio, aseguró que se construirá una candidatura muy fuerte, muy competitiva, capaz de asegurarnos que “Victoria triunfe muy bien”.
Dijo estar listo para “incluir y para privilegiar la unidad del partido. Estoy preparado para colocar por encima de todos los intereses superiores, los del partido”.
A partir de hoy, adelantó, se reunirá con todos los delegados del municipio para convencerlos del proyecto y obtener la candidatura.
“Cumpliré con resultados. No les voy a fallar. Voy a hacer que todos los priistas se sientan orgullosos de tener un candidato que está a la altura del partido y de lo que Victoria necesita”.
Lanzó un mensaje conciliador y destacó las virtudes de cada uno de los aspirantes que buscaron esta candidatura como Heriberto Ruíz Tijerina, Ricardo Rodríguez, Blanca Valles Rodríguez, Eduardo Gattas.






