Ciudad de México.- La búsqueda de vida extraterrestre cobrará una nueva dimensión cuando, a partir de septiembre, entre en funcionamiento el mayor radiotelescopio del mundo, llamado FAST. Esta colosal antena podrá captar señales emitidas a millones de años luz de nuestro planeta, y explorará más de un millón de estrellas en el camino.
El único problema es que, para su construcción, el gobierno de China ha decidido desalojar a 9.110 vecinos de la región de Guizhou, un área montañosa en el sudoeste del gigantesco país asiático.
Según Xinhua, la agencia de noticias estatal china, los residentes expulsados serán realojados en un radio de 5 kilómetros del monumental radiotelescopio. La agencia explica que el motivo del realojo de los habitantes de Guizhou es asegurar la estabilidad de las ondas electromagnéticas que emitirá el FAST, que ocupa un radio de 500 metros.
Los habitantes expulsados cobrarán una compensación de 12 mil yuanes, unos 33 mil 700 pesos, si son de la etnia mayoritaria en el país, la Han. En el caso de las minorías étnicas de la región, los individuos recibirán una compensación adicional de 10 mil yuanes, 28 mil pesos.
FAST batirá todos los récords de tamaño y potencia, superando en 200 metros de diámetro al radiotelescopio en el que se inspiró el programa científico y espacial chino, el llamado Arecibo, ubicado en Puerto Rico. Además, el radiotelescopio chino tendrá el doble de potencia que Arecibo y será hasta diez veces más rápido.
La construcción de la mega antena comenzó apenas en 2011, y la inversión inicial del gobierno chino fue de mil 200 millones de yuanes, algo más de 184 millones de dólares americanos.





